lunes 2 de noviembre de 2009

Una multifacética Feria del Libro



¿Fueron ya a darse una vuelta a la Estación Mapocho?.
Este sábado aproveché el bonito día (y un par de invitaciones gratis que nunca vienen nada de mal) y fui con una amiga a visitar la Feria Internacional del Libro de Santiago que comenzó su vigésimo novena versión el viernes 30 y durará hasta el domingo 15 de noviembre.

Había mucho que ver y recorrer, al punto que ni me di cuenta que estuve allí por cerca de 3 horas. Los stands de las editoriales, pese a las claras diferencias entre las grandes empresas y las más pequeñas, están más sencillos que en otras oportunidades. El diseño, las repisas, los pasillos y la iluminación hacen bastante grata la visita, incluso con mucha gente en su interior.

Nunca había hecho y aprovechado tanto una Feria del Libro. Si bien el libro es el protagonista y la columna vertebral, cada vez son más las alternativas culturales y de divertimento que podemos encontrar en la Estación Mapocho. En los estantes hay también revistas, cómics y agendas. Uno se puede topar con música en vivo, representaciones artísticas u obras de títeres. Aparecen distintos autores insignes o de moda firmando libros. Por ejemplo, en el rato que yo estuve vi al menos a tres, entre ellos a Hernán Rivera Letelier, a quien admiro. Además, existen un par de alternativas para tomarse un café o bebida y comer algo en pleno ambiente librero. Y se puede acceder a presentaciones de libros o actos de homenaje, como el reconocimiento al poeta nacional Gonzalo Rojas que estaba llevándose a cabo justo cuando íbamos en retirada.

Pero eso no es todo. Este año el país invitado es Argentina, por lo que la presidenta Cristina Fernández, de visita en Chile, acompañó a nuestra mandataria Michelle Bachelet a la inauguración. La presencia de estos vecinos significa la presencia de varias editoriales trasandinas que engruesan los títulos y opciones literarias de la feria. Además, la región destacada en esta versión es Antofagasta, por lo que podrán encontrarse con una muestra de elementos representativos de la zona, además de iniciativas multimedia como un documental de 15 minutos que conjuga el video con una presentación en tres dimensiones para exponer en imágenes a paisajes, personajes, profesiones, construcciones, horizontes y demás características propias de Antofagasta. Particularmente me pareció muy bien ejecutada y bastante sorprendente.

La apuesta es para todos los gustos y edades. Los menores de 18 tienen entrada liberada todos los días y hay jornadas en que la tercera edad o las mujeres entran gratis. Las actividades planeadas para entretener y educar a los niños chilenos son diversas y bastante interesantes. Sumado a la gran cantidad de libros y cómics que se pueden encontrar, hay una biblioteca infantil y varios talleres. Uno de ellos, a cargo de Cooperativa, es un taller de radio, en que los participantes hacen una pequeña reunión de pauta, se les designan roles y libretos y luego emiten un mini-programa sobre las noticias de la feria o sobre deportes. Extrañamente, yo participé de este último taller, incitado por mi acompañante, ya adulta en cuantos a años, al igual que yo, pero niña de espíritu, y la pasamos muy bien junto a dos compañeritos de 7 y 8 años que se desempeñaron como excelentes periodistas en nuestro despacho especial.

Como pueden ver, la 29ª Feria Internacional del Libro de Santiago tiene para regodearse. Si bien está el eterno tema de la desigualdad de colocación, difusión, diseño y construcción entre las editoriales más monstruosas y las más humildes (además de que este año subieron la tarifa de inscripción, generando un problema que culminó con la intervención de la presidenta y el apoyo del gobierno a las editoriales menores), la posibilidad de recorrer la muestra completa está, y depende absolutamente de cada uno. Yo me fui feliz con mi adquisición literaria y habiendo pasado un muy grato momento junto a mi acompañante. Recomiendo no perdérsela y ojalá verla entera.

Referencias: Visita a la 29ª Feria Internacional del Libro de Santiago / Filsa.cl

viernes 30 de octubre de 2009

Día Nacional del Ejecutado Político



¿Sabían que hoy se conmemora a los ejecutados políticos?.
Esta fecha ya era utilizada por los familiares de los ejecutados políticos para recordar a sus seres queridos, pero hoy ha pasado a tener un carácter nacional oficial. Hoy la presidenta Michelle Bachelet firmó un decreto que establece el 30 de Octubre como el Día Nacional del Ejecutado Político.

La ceremonia se realizó en el Palacio de La Moneda junto a la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, además de algunos miembros del escenario político y gubernamental, como el diputado Tucapel Jiménez, hijo del líder sindical asesinado en 1982, y la ministra Carolina Tohá, hija de José Tohá, ministro de Allende, ejecutado en 1974. Lo que se busca es conmemorar a cientos de personas asesinadas en la dictadura, según la mandataria, no como revancha, sino como “una política imprescindible para recuperar el alma de Chile”.

Muchos discuten hace ya bastante tiempo acerca de si este tipo de acciones no hacen más que volver a traer temas conflictivos y revivir permanentemente las diferencias entre los grupos y el pasado negativo chileno. Por ello, la presidenta enfatizó que esto tenía que ver con los pilares de acción que han tenido los gobiernos democráticos luego del término de la dictadura de Augusto Pinochet; pilares como verdad, justicia y reparación. La idea se centra en que el pueblo chileno no olvide con el correr de los años a las víctimas de una etapa de nuestra historia en pos de no repetir los graves errores y horrores ocurridos, reafirmando el compromiso nacional con los Derechos Humanos por siempre. También se planteó la iniciativa de contar con un Instituto de Derechos Humanos, para defender la memoria y promover la cultura, aprendiendo de las fallas del pasado.

Chile debe ser capaz de cerrar de una vez por todas las heridas del pasado, como lo son las dejadas por el Gobierno Militar. No podemos seguir discutiendo y luchando por temas que ya pasaron de cierto modo, por malos o buenos que sean. Hay que saber y ser capaces de avanzar, no borrar ni omitir los capítulos oscuros y crueles de nuestra historia. La presidenta declaró que “éstas (heridas) sólo se pueden curar si están limpiecitas. Es la única manera que cicatricen”. Una afirmación extremadamente clínica y absolutamente cierta.

Es bueno contar con instancias, actos y conmemoraciones para recordar quiénes somos, de dónde venimos y proyectar para dónde vamos. El tener en la memoria problemas como la intolerancia y la violencia es nutritivo para fortalecer el futuro del país. Hay que saber asumir lo positivo y lo negativo de los elementos que configuran nuestra identidad. Aunque sea en referencia a un punto negro de nuestra historia, es mejor conmemorar este tipo de eventos propios de nuestro país que andar preocupados de conseguir un buen disfraz para una fiesta o comprar un arsenal de dulces para recibir a los niños este fin de semana de Halloween, otra fiesta ajena absorbida y adorada por los chilenos. Y con esto no digo que solo debamos llorar nuestras desgracias, también hay fiestas que nos pertenecen, y ambos tipos de eventos nos definen como chilenos, sumado a todo lo que adquirimos del exterior.

Información obtenida en: Lanacion.cl / Emol.cl

martes 27 de octubre de 2009

El cigarro como símbolo histórico



¿Cómo se enlazan los cigarros con la historia de Chile y sus países vecinos?.
El tabaco fue descubierto en América por los marineros colonos, transformándose en un vicio y una industria de peso mundial de forma rápida y potente.

A la llegada de Cristóbal Colón los indígenas ya fumaban tabaco en una especie de pipa de caña nominada “Tobago”, que dio posteriormente el nombre a la planta del Nuevo Mundo. Nuestros pueblos originarios consumían esta planta bajo la creencia de cualidades curativas, entre otras. Al poco tiempo las semillas de tabaco fueron exportadas a España y luego a Francia e Inglaterra, esparciendo y creando la costumbre y el vicio rápidamente en el resto del globo. Ya fuera en pipa, cigarrillo o masticado, el tabaco se apoderaba del mercado universal.

En el ámbito local, pese a que hacia 1753 España monopolizó la plantación y venta del tabaco, y que el contrabando y la producción casera fueron incontrolables, la industria tabacalera tuvo gran éxito en Chile. Primero los cigarros se fabricaban de manera casera y se vendían sueltos o envueltos rústicamente en papel. Entrando al siglo XX la industria nacional se revolucionó con la llegada de la máquina para fabricar cigarrillos en serie, creándose la primera fábrica local.

Así, hacia fines del siglo XIX las marcas de cigarros nacionales eran muchísimas y muy variadas. Las primeras cajetillas producidas profesionalmente eran impresas en blanco y negro, para luego adoptarse la impresión cromolitográfica, que permitía contar con 14 colores, además de relieves y dorados, para enriquecer la gráfica y evitar las imitaciones baratas. Estos diseños se relacionaban fuertemente con modernidad, glamour y elegancia, debido a que incluso los protagonistas de las películas extranjeras del momento fumaban, y mucho.

Las cajetillas reflejaban el imaginario nacional del momento. Se mostraban paisajes locales, alegorías patrióticas, elementos de arquitectura, personajes mitológicos y la siempre bien ponderada figura femenina, tan reiterativa en la historia de la publicidad a nivel mundial. Existieron marcas tales como “Por la Razón y por la Fuerza”, “ Fresia”, “El Sol”, “El Pampino”, “El buen Roto”, “Compadre”, “Populares”, "Marca Chancho", “La Belleza”, “Cine” y “Ópera”, que llegaban desde distintas simbologías a todos los segmentos chilenos, con temáticas, calidades y precios para todos los gustos.

En 1909 se fundó la Compañía Chilena de Tabaco, que reunió al grupo de fábricas del rubro más importantes del país y se transformó en la tabacalera líder del mercado en poco tiempo. Luego se unió con la British American Tobacco, el conglomerado con más participación a nivel global.

La historia del tabaco, la industria del cigarro y el diseño chileno de marcas atraviesa nuestra memoria desde nuestros antepasados indígenas, pasando por la construcción republicana y hasta el día de hoy. Y aunque seguiremos viendo personajes como Don Miguel o Don Serapio junto a advertencias mortales e imágenes exageradas de dentaduras putrefactas ocupando gran porcentaje de la visualidad de las cajetillas de cigarros, pues los temas de salud, cáncer y consumo precoz de cigarros en Chile (y en general) son de gran relevancia y preocupación actual, esto no quita el que siga siendo uno de los negocios más ricos económica y mediáticamente.

Referencias e imagen: Memoriachilena.cl
Otros datos: Latercera.cl

viernes 23 de octubre de 2009

Apuesta por el diseño autóctono-moderno



¿Comprarían ropa o accesorios frescos pero con estilo indigenista?.
En lengua quechua “tampu” significa “parador” y se refiere a los refugios que usaban los mensajeros que recorrían los Caminos del Inca para descansar y proveerse de ropa y comida. En la actualidad, hay una tienda en pleno Barrio Lastarria que sirve de refugio para una apuesta de diseño y arte autóctono-moderno para los transeúntes (turistas y locales) que deseen vestirse a la moda, alimentándose a la vez de nuestro arte precolombino.

Fue en vacaciones del año 1998 cuando Eduardo Correa Vaillant, estudiante de diseño gráfico de la Universidad de Chile, en pleno mochileo por Ecuador, se vio en la necesidad de pensar una forma de hacer dinero para no pasar hambre y poder continuar con su aventurero viaje latinoamericano.

Eduardo Correa tenía un gran interés por las culturas precolombinas, de hecho era reconocido en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo por su fijación con el tema, y fue relacionado a esto de donde nació la idea de diseñar poleras con elementos distintivos locales. Así comenzó a estampar figuras autóctonas ecuatorianas y logró tal éxito de ventas que terminó empujando a sus compañeros de viaje para que ayudaran en la producción artesanal.

Tan bien resultó esta incursión en el diseño y producción de poleras estampadas con motivos originarios ecuatorianos, que a su regreso a Santiago encaminaría el proyecto “Tampu”, consistente en un local en el Barrio Lastarria, que hoy en día goza de buenos dividendos. Allí se ofrecen vestimentas, accesorios, ornamentos y otros productos diseñados con conceptos tradicionales de culturas indígenas latinoamericanas, principalmente chilenas, por ejemplo la mapuche, por lo que algunos denominan a Eduardo Correa como el diseñador mapuche fashion.

Para llevar a cabo su idea, él se internó en las culturas que servirían de referentes para sus diseños, conversando con su gente, estudiando y analizando su historia y sus símbolos. El valor que asigna este diseñador emprendedor frente a productos similares, a lo que podría ser su competencia directa, es que su oferta "no es la clásica prenda hippie que se vende en las ferias artesanales”. Su proyecto conjuga el estilo moderno y urbano con elementos aborígenes, llevando al imaginario popular indígena actual del “lana” a prendas y accesorios actuales con reminiscencias de nuestros antepasados.

Si quieren ver un local distinto e interesante, dense una vuelta por Merced, en el histórico Barrio Lastarria, donde podrán encontrarse con poleras, pantalones, camisas, zapatillas, sombreros, alfombras y adornos, cuyos precios fluctúan entre los $2.000 hasta los $120.000 aproximadamente, lo que además indicaría que de mantenerse, puede tratarse de un muy buen negocio.

Esperemos que no solo sean los turistas gringos los que se tienten al ver la vitrina y entren a comprar algo a Tampu, y que algunos chilenos se acerquen por lo menos por curiosidad. Quién sabe si se levanta una moda potente basada en esta iniciativa autóctona-moderna. Personalmente, creo que no estaría de más. ¿Hasta cuando renegamos o mal-interpretamos nuestras culturas originales si podemos integrarla al mundo mediatizado y estilero en que convivimos?.

Datos, fotográgias y referencias: Tampu.cl / Lun.cl

martes 20 de octubre de 2009

¿Super escáner a los chilenos?



¿Cómo llegó un supermercado chileno a la pantalla grande?.
Todo comenzó con un concurso realizado por la productora Coquimbo Films. El objetivo era encontrar entre la mayor cantidad de posibilidades la propuesta más seductora, original y económica de llevar a cabo. Así se juntaron 150 guiones de 5 países distintos y se terminó por elegir y corregir la obra que se haría realidad.

Para el desarrollo del concurso y el proceso de selección, la productora, en conjunto con Duoc UC, contó con la participación de los guionistas Coca Gómez, Julio Rojas y Ricardo Altman, además del jurado, que incluía a Andrés Wood, Diego Izquierdo y Néstor Cantillana.

La filmación duró cuatro semanas entre abril y mayo de este año en un supermercado Lider de la Dehesa, en Santiago, y se hizo con 42 actores y 30 técnicos. Y creo que ahí reside su mayor logro, pues lejos de ser la “comedia coral”, como se le llamó previo a su estreno, se acerca más a un “veloz desfile de figuras”.

Es impresionante la cantidad de actores que “por amor al arte” se sumaron al proyecto incitados por el animoso productor Pablo Díaz, el actor del “millón de amigos”. Aunque hubo varios que sin explicación se restaron de la cinta antes del rodaje como Francisco Melo, María Izquierdo y Felipe Braun, la cantidad de rostros no deja de ser un hito en el cine chileno. Entre otros, aparecen Benjamín Vicuña, Jorge Zabaleta, Catalina Guerra, Alejandro Trejo, Carola Varleta, Luciano Cruz Coke, Julio Yung, Mariana Loyola, Boris Quercia y Fernando Godoy, además del bullado debut de Pampita, que con suerte aparece tres minutos en total.

También se comentó largamente sobre el trasfondo del film, que si bien saltaba de una historia a otra, sin protagonistas claros ni más de un par de minutos para cada personaje y anécdota, supuestamente lograba un buen escáner a la sociedad chilena actual, centrándose específicamente en temas como consumo, exitismo, medios masivos y personalidades tipo. Pero el número de artistas reconocibles le gana en trascendencia al contenido, que esboza claramente solo algunas de las situaciones, pero se siente desgranada y demasiado antojadiza, con varios diálogos inentendibles y otros solamente chistosos, pues hubo varias risas a lo largo de los 90 minutos, pero no representativos ni suficientes para levantar la obra.

Se podría suponer que el verdadero protagonista es el supermercado como organismo, como lugar de encuentro y tránsito de nuestros compatriotas, pero fuera del placement inagotable de marcas y productos (casi todos reales) detrás los actores en cada toma de la película, en general es poco lo que aporta el entorno frente a lo que podría ser casi el mismo montaje de situaciones y personajes en un mall, un cine o hasta un pub.

Finalmente, luego de esperar aquella escena clímax, aquel elemento cohesionador o ese final despampanante y sorpresivo, todo queda en el aire. Uno sale del cine preguntándose “¿acabo de ver una película, o no?”. Había recibido comentarios al respecto de que Super era como un gran sketch televisivo humorístico llevado a la pantalla grande, y concuerdo totalmente. El esfuerzo productivo, la edición y la intención del proyecto es loable, aunque muchos elementos le quedan a uno rondando. Por ello, en definitiva, podría resumirse como un grupo “aleatorio” de “chilenos” que “casualmente” se cruzan en un supermercado y son filmados.

Referencias e imágenes: Superlapelicula.cl

viernes 16 de octubre de 2009

"¿Arrendemos un avión para acompañar a La Roja al Mundial?"



¿Harían lo imposible por ir junto a La Roja a Sudáfrica 2010?.
Para Francia ’98, último mundial al que accedió nuestro país, no fueron pocos los que ajustaron sus cinturones y hasta se endeudaron en 48 o más cuotas para poder asistir, como el conocido caso de El Chapulín, hincha que supuestamente viajó solo con $20.000 en el bolsillo.

Hoy, ya clasificados para la Copa del Mundo del próximo año, las ganas de ir a alentar a La Roja y llegar sea como sea a Sudáfrica son infinitas. Una de las ideas más singulares para lograrlo, sin dudas es el proyecto de un grupo de ingenieros amigos de la Universidad de Chile de arrendar un avión con quienes aperren para ir juntos a Sudáfrica 2010.

Esta aventura épica para algunos o proyecto absurdo para otros comenzó a gestarse en el mes de mayo de este año. Desde entonces se ha avanzado en la constitución legal de una sociedad para llevar a cabo los trámites legales y paralelamente se han hecho averiguaciones con algunas aerolíneas para conseguir el arriendo más económico de un charter. La propuesta detallada de este grupo de amigos, que ha tenido varias apariciones en los medios de comunicación nacionales estos últimos días, puede encontrarse en su página web Arrendemosunavionasudafrica.cl, que ya cuenta con más de 1800 interesados inscritos, además de miles de comentarios a través del sitio, Facebook y Twiteer.

LAN aceptó arrendarles un avión con capacidad para 208 pasajeros, con la condición de que tuvieran las 208 entradas en sus manos, para asegurarse de que quienes viajen tengan resuelto el tema de asistir a los partidos, además de alojamiento y otros menesteres. Por otra parte, PAL Principal Airlines, pareciera ser un poco más flexible en la oferta de arriendo de un charter que despegue en Santiago y aterrice en la ciudad que sea sede del primer partido de La Roja, e incluso habrían opciones de aviones argentinos y sudafricanos.

El precio estimado solamente del pasaje ida y vuelta por persona sería de US$3,500, lo que hace cuestionarse acerca del beneficio de esta loca idea de llegar aperradamente a ver a Chile al mundial arrendando un avión. En estos momentos las empresas turísticas ofrecen paquetes de hasta US$2,500 o US$3,000 con pasajes, alojamiento, entradas a un partido y transporte incluidos. Frente a ello, los organizadores del proyecto han explicado que están negociando auspicios empresariales para cubrir parte de los costos de esta hazaña nacional, para que este emblemático grupo de fanáticos utilice una polera con su marca o algo por el estilo durante su histórico viaje, los partidos y su estadía en el Mundial.

De conseguir un avión apropiado, cumpliendo con las garantías requeridas, y teniendo a la gente confirmada, que será la que primero pague, ojalá junto a aportes de auspiciadores, entre noviembre y diciembre podría confirmarse el éxito de este plan. Por ahora, los organizadores aseguran que si los cálculos arrojan números poco convenientes respecto a las ofertas existentes para ir a La Copa del Mundo, el proyecto no se llevaría a cabo, pues el propósito de esta aventura es con un fin social y no un negocio de ellos. Además, han mencionado que hasta hace algunas semanas las ofertas de paquetes turísticos bordeaban los US$8,000, por lo que, al menos, de no funcionar económica o logísticamente el arriendo del avión, ya habrían provocando una interesante reacción en la competencia entre las empresas que venden el sueño de acompañar al equipo chileno a Sudáfrica 2010.

Fuentes: Arrendemosunavionasudafrica.cl / Chilevision Noticias / Mega Noticias