¿Novedades para el nuevo año? Aprovecho esta vitrina para comenzar el 2013 compartiendo una buena noticia para todos quienes gusten del diseño, la lectura, la música, la historia, la identidad o identidades locales...
Como parte de las celebraciones por los 50 años que cumplen Los Jaivas; se acaba de lanzar el libro digital “Los Jaivas. Testimonio y Marca” del cual soy autor principal. A continuación dejo la presentación del Director General de Chaski Press, Editora Virtual a cargo de la publicación y difusión de este producto online que ha sido construido (y aun con mucho por agregar) con harto respeto y cariño:
“Tanto en los diseños de las carátulas como en los mismos comentarios descarnados, brutales, íntimos, espontáneos y en un lenguaje simple sin concesiones ni correcciones que solamente se puede lograr a través de una entrevista grabada, declaran coloquialmente y en chileno de la calle Claudio y Eduardo Parra a la curiosidad de Manuel Pinto Grünfeld quien al construir esta edición intenta encontrar claves que puedan servir para ir conformando con certeza la historia de la vida y carrera artística de una de las bandas más prolíferas y de mayor influencia en Chile y Latinoamérica.”
LINK PARA LEER LA EDICIÓN COMPLETA (gratis)
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jueves, 3 de enero de 2013
martes, 2 de octubre de 2012
Revista Chilena de Diseño Nº2
¿Sabían que salió una nueva edición de la Revista Chilena de Diseño? Comparto este breve post para invitarlos a leer la Revista Chilena de Diseño Nº2, a cargo del Departamento de Diseño de la Universidad de Chile. Aparecida hace solo pocas semanas, ya agotada en ventas (en formato análogo, pues puede curiosearse online) y con una mítica probabilidad de segundo tiraje en imprenta, para responder la demanda generada.
La invitación tampoco es tan casual, pues a quien le interese el tema podrá encontrarse con un artículo publicado de quien escribe, hecho en co-autoría con mi estimada Carminda Silvestre (*), que se denomina: "Un discurso para la cohesión social. El proceso semiótico-discursivo en la (re)construcción de marca Chile en el Bicentenario" (link para visitar el artículo en la web de la revista). Además de textos de varios colegas y amigos ligados al diseño y a la Universidad de Chile.
Abstract:
Los periódicos, la televisión o Internet son medios privilegiados al momento de la construcción, mantención o reconfiguración de identidades. No es casual entonces que muchos organismos o entidades se valgan de este tipo de medios como elementos centrales a la hora de construir sus textos multimodales en el desarrollo de su identidad o en la configuración de su imagen. Así, por ejemplo, estamentos gubernamentales levantan campañas multimediales con propósitos de afiliación, reconocimiento y hasta cohesión social dentro del contexto globalizado y mediatizado de este nuevo milenio. El Bicentenario es nuestro objetivo de análisis como núcleo de una campaña cuya finalidad comunicativa es la cohesión social, el reconocimiento de los chilenos y la posibilidad de, desde un discurso patriótico con cimientos históricos y una frescura universalizable, hacer encontrarse a los chilenos entre sí y de transmitirse como marca hacia el exterior a través de distintos recursos semióticos existentes, aprovechando soportes y medios de consumo masivo actuales para fortalecer una visión de patria con historia, presente y futuro. Por consiguiente, analizaremos los textos multimodales de la campaña, desde una perspectiva del estudio de la marca país, a partir del cuadro teórico de la semiótica social.
(*) Profesora coordinadora de Lingüística Aplicada en la Escuela Superior de Tecnología y Gestión del Instituto Politécnico de Leiria en Portugal y coordinadora del Departamento de Ciencias del Lenguaje en la misma institución
La invitación tampoco es tan casual, pues a quien le interese el tema podrá encontrarse con un artículo publicado de quien escribe, hecho en co-autoría con mi estimada Carminda Silvestre (*), que se denomina: "Un discurso para la cohesión social. El proceso semiótico-discursivo en la (re)construcción de marca Chile en el Bicentenario" (link para visitar el artículo en la web de la revista). Además de textos de varios colegas y amigos ligados al diseño y a la Universidad de Chile.
Abstract:
Los periódicos, la televisión o Internet son medios privilegiados al momento de la construcción, mantención o reconfiguración de identidades. No es casual entonces que muchos organismos o entidades se valgan de este tipo de medios como elementos centrales a la hora de construir sus textos multimodales en el desarrollo de su identidad o en la configuración de su imagen. Así, por ejemplo, estamentos gubernamentales levantan campañas multimediales con propósitos de afiliación, reconocimiento y hasta cohesión social dentro del contexto globalizado y mediatizado de este nuevo milenio. El Bicentenario es nuestro objetivo de análisis como núcleo de una campaña cuya finalidad comunicativa es la cohesión social, el reconocimiento de los chilenos y la posibilidad de, desde un discurso patriótico con cimientos históricos y una frescura universalizable, hacer encontrarse a los chilenos entre sí y de transmitirse como marca hacia el exterior a través de distintos recursos semióticos existentes, aprovechando soportes y medios de consumo masivo actuales para fortalecer una visión de patria con historia, presente y futuro. Por consiguiente, analizaremos los textos multimodales de la campaña, desde una perspectiva del estudio de la marca país, a partir del cuadro teórico de la semiótica social.
(*) Profesora coordinadora de Lingüística Aplicada en la Escuela Superior de Tecnología y Gestión del Instituto Politécnico de Leiria en Portugal y coordinadora del Departamento de Ciencias del Lenguaje en la misma institución
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jueves, 26 de noviembre de 2009
Gráfica de la literatura de cordel criolla

¿Existe una gráfica propiamente chilena que refleje el cambio de siglo XIX al XX? Esta pregunta se repite cada cierto tiempo, y no solo referida a ese período de nuestro proceso evolutivo, sino a varias épocas, pues no son pocos quienes aseguran que Chile, tal vez por falta de creatividad o por los innumerables quiebres históricos, nunca ha tenido expresiones artísticas nacidas y desarrolladas en el medio local sin ser hechas por extranjeros o imitadas evidentemente de modas del exterior.
Desarrollando un proyecto laboral me topé con los singulares y llamativos grabados de la Lira Popular. Retrata de representaciones locales de distintos temas chilenos con una técnica bastante particular que acompañaban poesías en décimas escritas por populares poetas entre el año 1866 y 1930. Entonces, entré en el mundo de estas ilustraciones tan rústicas como criollas y fascinado por el reencuentro decidí escribir al respecto, aprovechando de actualizar este espacio algo relegado por el trabajo.
Corría una época de auge en cuanto a literatura popular se refiere cuando apareció la Lira Popular, que consistía en pliegos sueltos impresos en los que algunos autores nacionales populares plasmaban sus obras poéticas en décimas referidas a quehaceres nacionales, escenas varias y personajes icónicos.
En Occidente se nominaba a este movimiento como “literatura de cordel”, debido a que la forma de exponer al público era colgando cada pliego de un cordel o lienzo estirado entre dos árboles o similar.
En nuestro país estas obras se ilustraban con grabados más bien toscos, de creación autodidacta y azarosa, que la mayoría de las veces eran diseñados por los mismos autores del escrito. A ello puede atribuirse esa calidad básica, quizás algo infantil, pero con toda aquella personalidad que da la simpleza y la técnica misma de impresión. Debo mencionar que además esta gráfica me recuerda bastante a toda una corriente contemporánea de artistas chilenos, como por ejemplo el particular trabajo de José Benmayor.
Como muchas veces ocurre, más por fortuna que por decisión consciente, hubo quienes atesoraron estos impresos, según cuenta Memoriachilena.cl, como el alemán Rodolfo Lenz, que posteriormente donó su colección de alrededor de quinientos pliegos a la Biblioteca Nacional, transformándose, junto a la de alamiro Ávila y Raúl Amunátegui de la Biblioteca Central de la Universidad de Chile, en una de las tres colecciones existen en Chile.
Fue poca la importancia que se le atribuyó durante la historia a esta verdadera vitrina de historia y literatura nacional. En sus distintas ediciones aparecen grabados tanto temas políticos, como rutinarios y sucesos violentos.
Recomiendo a quien no haya visto nunca la Lira Popular darse una vueltecita por sus pliegos y hacerse su propia opinión. Como mínimo debe aceptarse que se trata, al menos, de testigos protagónicos visuales de Chile y sus realidades. El resto queda para el análisis, la discusión y la imaginación de todos nosotros.
Referencias: Lira Popular / Memoriachilena.cl
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lunes, 2 de noviembre de 2009
Una multifacética Feria del Libro

¿Fueron ya a darse una vuelta a la Estación Mapocho? Este sábado aproveché el bonito día (y un par de invitaciones gratis que nunca vienen nada de mal) y fui con una amiga a visitar la Feria Internacional del Libro de Santiago que comenzó su vigésimo novena versión el viernes 30 y durará hasta el domingo 15 de noviembre.
Había mucho que ver y recorrer, al punto que ni me di cuenta que estuve allí por cerca de 3 horas. Los stands de las editoriales, pese a las claras diferencias entre las grandes empresas y las más pequeñas, están más sencillos que en otras oportunidades. El diseño, las repisas, los pasillos y la iluminación hacen bastante grata la visita, incluso con mucha gente en su interior.
Nunca había hecho y aprovechado tanto una Feria del Libro. Si bien el libro es el protagonista y la columna vertebral, cada vez son más las alternativas culturales y de divertimento que podemos encontrar en la Estación Mapocho. En los estantes hay también revistas, cómics y agendas. Uno se puede topar con música en vivo, representaciones artísticas u obras de títeres. Aparecen distintos autores insignes o de moda firmando libros. Por ejemplo, en el rato que yo estuve vi al menos a tres, entre ellos a Hernán Rivera Letelier, a quien admiro. Además, existen un par de alternativas para tomarse un café o bebida y comer algo en pleno ambiente librero. Y se puede acceder a presentaciones de libros o actos de homenaje, como el reconocimiento al poeta nacional Gonzalo Rojas que estaba llevándose a cabo justo cuando íbamos en retirada.
Pero eso no es todo. Este año el país invitado es Argentina, por lo que la presidenta Cristina Fernández, de visita en Chile, acompañó a nuestra mandataria Michelle Bachelet a la inauguración. La presencia de estos vecinos significa la presencia de varias editoriales trasandinas que engruesan los títulos y opciones literarias de la feria. Además, la región destacada en esta versión es Antofagasta, por lo que podrán encontrarse con una muestra de elementos representativos de la zona, además de iniciativas multimedia como un documental de 15 minutos que conjuga el video con una presentación en tres dimensiones para exponer en imágenes a paisajes, personajes, profesiones, construcciones, horizontes y demás características propias de Antofagasta. Particularmente me pareció muy bien ejecutada y bastante sorprendente.
La apuesta es para todos los gustos y edades. Los menores de 18 tienen entrada liberada todos los días y hay jornadas en que la tercera edad o las mujeres entran gratis. Las actividades planeadas para entretener y educar a los niños chilenos son diversas y bastante interesantes. Sumado a la gran cantidad de libros y cómics que se pueden encontrar, hay una biblioteca infantil y varios talleres. Uno de ellos, a cargo de Cooperativa, es un taller de radio, en que los participantes hacen una pequeña reunión de pauta, se les designan roles y libretos y luego emiten un mini-programa sobre las noticias de la feria o sobre deportes. Extrañamente, yo participé de este último taller, incitado por mi acompañante, ya adulta en cuantos a años, al igual que yo, pero niña de espíritu, y la pasamos muy bien junto a dos compañeritos de 7 y 8 años que se desempeñaron como excelentes periodistas en nuestro despacho especial.
Como pueden ver, la 29ª Feria Internacional del Libro de Santiago tiene para regodearse. Si bien está el eterno tema de la desigualdad de colocación, difusión, diseño y construcción entre las editoriales más monstruosas y las más humildes (además de que este año subieron la tarifa de inscripción, generando un problema que culminó con la intervención de la presidenta y el apoyo del gobierno a las editoriales menores), la posibilidad de recorrer la muestra completa está, y depende absolutamente de cada uno. Yo me fui feliz con mi adquisición literaria y habiendo pasado un muy grato momento junto a mi acompañante. Recomiendo no perdérsela y ojalá verla entera.
Referencias: Visita a la 29ª Feria Internacional del Libro de Santiago / Filsa.cl
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