¿Por qué en Chile creemos que los homenajes siempre llegan tarde? Basta, por ejemplo, con que fallezca el sabio anciano o el joven visionario para que aparezcan los aplausos y premios póstumos, junto al lamento por no haber aprovechado su riqueza en vida. Personajes esforzados y talentosos, muchas veces anónimos hasta que ya no están entre nosotros.
Todos hemos escuchado compatriotas quejándose de que son muy pocos los reconocimientos hechos a tiempo a grandes exponentes de nuestra cultura y tradiciones. El inconformismo nacional, en este sentido, no es del todo negativo, ni tampoco infundado. Por ello resulta positivo encontrarse con ciertos hitos actuales que refutan esta tesis. En medios digitales, en prensa escrita e incluso en algunos noticieros televisivos se han mencionado, estos últimos días, acontecimientos ligados al reconocimiento entregado este año por el Programa Tesoros Humanos Vivos (o THV).
Se trata de una iniciativa a cargo de la Sección de Patrimonio Cultural del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, cuyo propósito es darle el reconocimiento a personas o comunidades portadoras, en carne y hueso, del patrimonio cultural inmaterial de Chile, mientras aun puedan ejercer y compartir sus “patrióticas” acciones. Es un programa emergido en Chile el año 2009 (apoyado por ideas de la UNESCO) que ya ha homenajeado en vida a 20 individuos o grupos de chilenos cuyas actividades representan emblemas locales, o manifestaciones criollas que estén en peligro de desaparecer.
El objetivo principal del THV es registrar, transmitir y salvaguardar actividades humanas para su reconocimiento actual como valor y diversidad cultural local. El reconocimiento involucra un apoyo monetario para la mantención y difusión de la labor que ejecutan estos tesoros humanos vivos. Preservando y realzando el patrimonio local en Chile y el mundo.
Este año, los individuos seleccionados y reconocidos por el Comité de Expertos, que funciona asociado pero de manera externa al Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, fueron: Lorenzo Aillapán (Hombre Pájaro), investigador y difusor de la cultura mapuche Lafkenche; María Virginia Hahoa, fundadora de la Academia de la Lengua Rapa Nui, que preserva y transmite esta lengua; y Uberlinda Vera Jofré, fundadora de la agrupación Hijas del Salitre, dedicada a la artesanía de las coronas fúnebres en la pampa salitrera. Junto a las comunidades también distinguidas este 2012: La Bandita de Magallanes, que acompaña melódica y festivamente al Club Deportivo Magallanes en todos sus partidos, desde principios de los 60; Las Arpilleras de Lo Hermida, agrupadas desde 1975 en torno al testimonio y la representación de la cultura popular en plena la dictadura militar; y Las Loceras de Pilén, artesanas de Cauquenes que han desarrollado un tipo de alfarería única, cruce de la historia mapuche y la española.
Y ustedes, ¿a quién postularían…?
Fuente: Sección.PortalPatrimonio.cl
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martes, 16 de octubre de 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
Más de un siglo de Matta

¿Qué quedó en Chile de Matta? Rematando el verano y aprovechando los últimos días en que aun se podía, fui al Museo de Bellas Artes a ver la exposición “Matta 100”. Una muestra pequeña pero bien interesante de la obra de este artista en el marco de los 100 años de su nacimiento en Chile, cumplidos el 11 del 11 del 11.
Más allá de lo cabalística de esta fecha, que incluso fue bastante utilizada por el mismo Roberto Matta durante su vida; es claro que un siglo sea siempre digno de festejarse y compartirse. Así, vemos como desde noviembre de 2011 hasta (por lo menos) los primeros días de marzo del presente año, se han desplegado en nuestro país ediciones editoriales, productos audiovisuales y exposiciones en museos, como el Bellas Artes y Centro Cultural Palacio la Moneda, dedicados al artista que partió hace tanto tiempo de Chile.
Al salir de “Matta 100”, en mi cabeza ronda un concepto: Matta es un personaje tremendo. Su trayectoria toca tan diversas aristas que incluso cuesta enumerarlas. Historia, arte, pintura, ilustración, editorial, política, amores, amistades. Chile, Latinoamérica, Estados Unidos, Europa, Cuba. Lo local y lo global. Un hombre intenso que se casó cinco veces y dejó huella artística, en dos y tres dimensiones, por donde pasó. Que esculpió y pintó desde telas finas y cortinas de museo, hasta murales populares (como aquel hecho junto a la Brigada Ramona Parra). A quien se le negó la nacionalidad chilena en tiempos de dictadura y se le extrañó desde la vuelta a la democracia, pues ya era oriundo del mundo y no solo de nuestro país. Y quien, además, se relacionó con Dalí, Magritte y Breton, fue expulsado del movimiento surrealista y ganó decenas de premios por el globo.
Personalmente, me atrae la mirada simple sobre escenas complejas, idílicas o cotidianas. Desde La Ilíada o El Quijote y La declaración de los Derechos Humanos, hasta los medios de transporte urbano o los deportes. Ese “control descontrolado” en soportes pequeñísimos y gigantescos, con una síntesis de la forma casi infantil y un uso del color realmente cautivante, logrando brillos mecánicos y plásticos, además de planos opacos y texturados, entre lo orgánico y lo robótico. Un universo concentrado pero exuberante, que pasa por decenas de técnicas y materiales. Tremendo.
Matta siempre mantuvo, pese a las distancias, una relación especial con Chile y con Latinoamérica; la política y sus cercanos criollos, como su amigo personal Nemesio Antúnez. Este último, que como director del Museo de Bellas Artes de Santiago incluso nombró una sala con su nombre, la que aunque fue renombrada durante la dictadura militar, hoy puede visitarse con su nombre original.
No es extraño que se le recuerde con admiración y nostalgia en nuestro país, por sus pares o el público general, a más de 100 años de su nacimiento. Vale la pena ver fragmentos de un siglo y fracción de Matta, a nueve años de su fallecimiento en Italia.
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domingo, 8 de mayo de 2011
Adaptación de una receta chilena: Las humitas en cocina bruja de mi madre.

¿Dónde están los verdaderos legados de nuestras madres? Esta es una pregunta, a mi parecer, no menor por estos días en que el medio nos impulsa a agasajarlas con regalos tan variados, que van desde desayunos a la cama o un contundente ramo de flores hasta relojes pulsera o I-pods.
Fuera de las campañas y ofertones de ocasión, que de todas formas aparecen cada vez que se avecina “el día de…”, vale la pena cuestionarse el lado bueno que podamos exprimirle a estos eventos. En este caso, me pliego a una positiva e interesante iniciativa que surgió hace algunos días entre un grupo de blogueros para encauzar el tema “madres” desde una conexión que seguramente todos tenemos, publicando recetas especialidad de nuestras madres, que nos hacen quererlas aun más y que siempre nos harán recordarlas. Además, si tenemos algo de talento o paciencia podremos mantenerlas y dárselas a nuevas generaciones, incluso cuando ellas ya no estén.
Los blogs detrás de los responsables principales de esta idea, expuesta ya en varios medios digitales (propios y ajenos) e incluso convencionales, como la revista Wikén, son En mi cocina hoy, Cocina de mercado, Mundo de Dulcinea, Chef Potro, La sartén y el mango, y el más importante de todos para mí (que casualmente es el de mi santísima y propia mamá) Cocinarte Chile. Todos ya con posts alusivos a sus recetas maternales favoritas, y a quienes me sumo con mi aporte personal, de una receta de mis favoritas; local y bastante creativa (por no decir mutante), como suele ser todo en la cocina de mi viejita. Para chuparse los nudillos, que en muchos casos (como el que presento a continuación) ocupa energías alternativas y amables con Chile y el planeta.
Huma en olla, para cocina bruja:
¿Qué le lleva?
10 a 12 choclos
1 cebolla picada fina
3 cucharadas de aceite
1 cucharada de azúcar
hojas de albahaca
¿Cómo se hace?
- Pelar y picar los choclos, moler en juguera con un poco de leche (para no fundir el motor).
- En una olla, dorar un poco la cebolla en cubitos, agregar la pasta de choclo molida, revolver agregando el azúcar, sal a gusto, más la albahaca picada fina.
- Siga revolviendo hasta que empiecen a salir burbujas, pruebe y rectifique la sazón.
- Saque del fuego, tape y deje en la cocina bruja por al menos una hora. Puede dejarse más tiempo (no se pega ni se seca o quema).
- Servir directo al plato y si quieres lucirte pon las humas en olla sobre dos hojas de choclo previamente pasadas por agua hirviendo.
- Fácil y sin complicarse la vida.
Buen provecho y feliz día (todos los días del año) a nuestras cocineras de cabecera.
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viernes, 30 de octubre de 2009
Día Nacional del Ejecutado Político

¿Sabían que hoy se conmemora a los ejecutados políticos? Esta fecha ya era utilizada por los familiares de los ejecutados políticos para recordar a sus seres queridos, pero hoy ha pasado a tener un carácter nacional oficial. Hoy la presidenta Michelle Bachelet firmó un decreto que establece el 30 de Octubre como el Día Nacional del Ejecutado Político.
La ceremonia se realizó en el Palacio de La Moneda junto a la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, además de algunos miembros del escenario político y gubernamental, como el diputado Tucapel Jiménez, hijo del líder sindical asesinado en 1982, y la ministra Carolina Tohá, hija de José Tohá, ministro de Allende, ejecutado en 1974. Lo que se busca es conmemorar a cientos de personas asesinadas en la dictadura, según la mandataria, no como revancha, sino como “una política imprescindible para recuperar el alma de Chile”.
Muchos discuten hace ya bastante tiempo acerca de si este tipo de acciones no hacen más que volver a traer temas conflictivos y revivir permanentemente las diferencias entre los grupos y el pasado negativo chileno. Por ello, la presidenta enfatizó que esto tenía que ver con los pilares de acción que han tenido los gobiernos democráticos luego del término de la dictadura de Augusto Pinochet; pilares como verdad, justicia y reparación. La idea se centra en que el pueblo chileno no olvide con el correr de los años a las víctimas de una etapa de nuestra historia en pos de no repetir los graves errores y horrores ocurridos, reafirmando el compromiso nacional con los Derechos Humanos por siempre. También se planteó la iniciativa de contar con un Instituto de Derechos Humanos, para defender la memoria y promover la cultura, aprendiendo de las fallas del pasado.
Chile debe ser capaz de cerrar de una vez por todas las heridas del pasado, como lo son las dejadas por el Gobierno Militar. No podemos seguir discutiendo y luchando por temas que ya pasaron de cierto modo, por malos o buenos que sean. Hay que saber y ser capaces de avanzar, no borrar ni omitir los capítulos oscuros y crueles de nuestra historia. La presidenta declaró que “éstas (heridas) sólo se pueden curar si están limpiecitas. Es la única manera que cicatricen”. Una afirmación extremadamente clínica y absolutamente cierta.
Es bueno contar con instancias, actos y conmemoraciones para recordar quiénes somos, de dónde venimos y proyectar para dónde vamos. El tener en la memoria problemas como la intolerancia y la violencia es nutritivo para fortalecer el futuro del país. Hay que saber asumir lo positivo y lo negativo de los elementos que configuran nuestra identidad. Aunque sea en referencia a un punto negro de nuestra historia, es mejor conmemorar este tipo de eventos propios de nuestro país que andar preocupados de conseguir un buen disfraz para una fiesta o comprar un arsenal de dulces para recibir a los niños este fin de semana de Halloween, otra fiesta ajena absorbida y adorada por los chilenos. Y con esto no digo que solo debamos llorar nuestras desgracias, también hay fiestas que nos pertenecen, y ambos tipos de eventos nos definen como chilenos, sumado a todo lo que adquirimos del exterior.
Información obtenida en: Lanacion.cl / Emol.cl
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lunes, 12 de octubre de 2009
Protagonismo canino para el Bicentenario

¿Es el quiltro un símbolo de típica chilenidad? Hace un par de semanas comenzó un concurso que ha dado bastante de que hablar y, personalmente, hace un rato lo tenía en carpeta para comentar. La Comisión Bicentenario, entre tantos otros proyectos ad portas del 2010, lanzó “El Quiltro del Bicentenario” que busca el retrato fotográfico del perro sin raza, tan característico e icónico de nuestra fauna local, tanto urbana como rural.
“Quiltro” es de origen mapuche y significa “perro”, aunque en Chile se le asocia directamente con los perros sin raza que viven en la calle. El concepto es reconocido por el diccionario de la Real Academia Española bajo este significado para Chile y Bolivia.
El quiltro es un personaje ya clásico en los eventos formales e informales a nivel nacional. Suele verse entrando a las canchas en partidos de futbol profesional, en las marchas del ejército, además de paseándose en calles, parques y otros lugares populares chilenos, siempre como protagonista. Incluso ha llegado a tener representantes mediáticos como Spike, el famoso perrito de Lipigas, cuyos bonos deben andar mucho más altos incluso que los de varios perros de fina raza de comerciales de alimentos para canes.
Esta convocatoria en particular comenzó en septiembre y recibirá postulantes hasta el 23 de noviembre del presente año. Para participar se debe enviar un sobre con un CD que contenga la imagen del can, junto a su nombre o seudónimo y una reseña de su historia y el por qué ese perro en particular debería ser El Quiltro del Bicentenario.
Lo que pretende este concurso es reconocer el emblema que representa el quiltro en nuestra vida cotidiana, además de potenciar temas como la tenencia responsable y adopción canina callejera.
Varios días antes de que se abriera oficialmente el concurso ya eran muchos los mails y llamados telefónicos que se recibían en las dependencias de la Comisión Bicentenario con dudas y comentarios acerca de este concurso. Probablemente serán cientos de fotógrafos (amateurs y profesionales) de todas las edades y distintos lugares quienes participen en esta convocatoria, que premiará con cámaras Nikon a los tres ganadores, que serán los fotógrafos y no los perros, a vista de muchos: injustamente.
He oído decir a más de una persona que los organizadores de esta fiesta nacional por los supuestos 200 años de independencia ya no saben qué más hacer, y que es por ello que están apareciendo este tipo de iniciativas, que más o menos divertidas y “creativas”, son bastante extrañas. Ya veremos en qué termina este concurso y quién será el flamante quiltro ganador. No me parecería raro que se infle tanto esta iniciativa, enmarcada en la locura patriótica del 2010, que el perro ganador, acompañado de una paloma, reemplace al huemul y el cóndor en el escudo nacional, tal y como vaticinan Alejandro Figueroa y Fernanda Zúñiga, autores de “Votación Popular”, la animación ganadora del concurso de Nanometrajes de este año. Como en todo concurso, solo queda esperar…
Referencias: Chilebicentenario.cl / Cooperativa.cl / Nanometrajes.cl / Wikipedia.org
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domingo, 27 de septiembre de 2009
El Roto Chileno

¿Por qué hay un monumento al Roto Chileno? No deja de llamar la atención que una estatua al Roto Chileno; personaje urbano y pobre siempre presente y discriminado en nuestra historia, sea tan respetada y popular, incluso tal vez más que muchos otros monumentos a grandes próceres de la patria y triunfos independentistas nacionales que podemos encontrar en distintas plazas y construcciones de las ciudades de Chile.
Se dice que su autor, Virgilio Arias, no la habría construido por encargo, sino que por propia iniciativa cuando estudiaba en Paris, al mismo tiempo que se llevaba a cabo la Guerra del Pacífico entre Chile y la Confederación Peruano-Boliviana. Inicialmente el título de la obra fue “Héroe del Pacífico”, y bajo este nombre fue expuesta en el Salón de Paris. Dos años más tarde la estatua fue distinguida con la medalla de oro en la Exposición Nacional de Santiago, y probablemente ahí fue cuando la Municipalidad de Santiago decide comprarla para darle un lugar en el centro de nuestra capital.
Finalmente, la estatua sería colocada en la Plaza Yungay, ícono del barrio céntrico de Santiago, fundada por el Presidente José Joaquín Prieto para honrar la batalla del mismo nombre. La obra misma se posa sobre un pedestal de cemento que emula una gruta natural, cuya inscripción dice “Chile agradecido de sus hijos por sus virtudes cívicas y guerreras”. Así, podemos ver como este homenaje al pueblo popular chileno, representado en el roto, se alza como ícono de ciudadano y guerrero, pese a su poca participación en el gobierno y falta de instrucción bélica.
En el monumento se designa al personaje como Justo Estay, arriero guía de San Martín, siendo que el joven esculpido pareciera ser un labrador, viste de camisa y pantalón arremangados, afirma un fusil en su mano derecha. Si bien, no es seguro que el autor haya hecho la obra pensando específicamente en Justo Estay, es obvio que representa al trabajador del bajo pueblo que fue enrolado en las tropas chilenas, generalmente más a la fuerza que por propia decisión, y formó parte del grupo que luchó tantas batallas para conseguir la independencia que estamos festejando por estos días de Bicentenario.
Para levantar más aún al Roto Chileno, desde 1889, cada 20 de enero se celebra allí, en plena Plaza Yungay alrededor de la estatua, la Fiesta del Roto Chileno, más conocida como El Día del Roto Chileno.
Este símbolo se alza como ícono concreto y cercano de patriotismo y chilenidad. Puede que aun sea discutible la atención que realmente se le da al roto chileno por parte de quienes llevan el país, pero, aunque forzado, éste ha luchado por la República y ha demostrado cualidades impensadas hace dos siglos. Es parte fundamental de nuestra identidad e imagen país, como cimiento y esqueleto de la construcción de la sociedad chilena. Esto último lo saben muy bien quienes han jugado con los símbolos patrios y los estandartes de chilenidad desde hace ya muchos años. Lo demuestra la inclusión y el énfasis histórico que se le ha dado a este personaje popular, no solo ad portas del Bicentenario, sino desde que se comenzó con la construcción de Chile como nación imaginada por parte del estado, como con el caso de la estatua.
Fuentes consultadas: Julio Pinto Vallejos y Verónica Valdivia Ortiz de Zárate, ¿Chilenos todos? La construcción social de la nación (1810-1840), LOM Ediciones, 2009.
Icarito.cl
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lunes, 13 de julio de 2009
Los 105 años de Neruda

¿A quién no le gustaría festejar sus 105 años? El 12 de julio de 1904, nació Ricardo Eliécer Neftalí Reyes en la localidad de Parral, y el 23 de septiembre de 1973 murió Pablo Neruda, seudónimo y posteriormente nombre legal del poeta chileno que dejó un innegable legado. Quizás la cifra no es redonda y por ello la fecha pasa más desapercibida que hace cinco años, cuando la figura de Pablo Neruda cumplía 100 años de natalicio.
Como sea, en esta era de festejos del Bicentenario Nacional y derivados, en los que ya estamos haciéndonos expertos y para los cuales pareciera haber un arca inagotable de fondos de gobierno y privados, de seguro nos iremos topando con más de algún reconocimiento a este personaje. Durante el día de ayer, por ejemplo, la ilustración de Google.cl fue en homenaje a Pablo Neruda. Y cómo no, si en dicho buscador, aparecen alrededor de 3.600.000 resultados al consultar por “Pablo Neruda”. Mínimo que Google le rinda ese gesto.
En nuestro país se le han hecho muchos tributos, incluso desde artes distintas a la literaria, como es el caso del reconocido disco Alturas de Macchu Pichu de Los Jaivas, editado en 1981 e inspirado en parte del Canto General de Pablo Neruda. O el bolero "Me gustas", compuesto por el músico Andreas Bodenhofer para su disco Frágiles Inmortales en 1998, donde la grabación del mismísimo Neruda fue adaptada en estudio para lograr que el poeta cantara un tema extraordinario.
En vida también recibió grandes reconocimientos. Entre los más importantes figuran el Premio Nacional de Literatura en 1945, a nivel local, y el Premio Nobel de Literatura en 1971 y un Doctorado Honoris Causa brindado por la Universidad de Oxford, a nivel internacional. Pero Neruda no es recordado solo por su obra, sino desde variados temas, entre los que están su afición por la buena comida y bebida, su accidentado historial político que lo llevo de las embajadas al exilio, y del exilio al senado, además de su protagonismo en la gestión del proyecto Winnipeg, trayendo en un barco a 2.000 españoles huyendo de la Guerra Civil Española a Chile, su pasión por las mujeres, llegando a casarse tres veces, y sus fabulosas colecciones, como la de caracolas o mascarones de proa, que pueden verse en la actualidad en sus tres casas; La Chascona en Santiago, La Sebastiana en Valparaíso y La casa de Isla Negra, convertidas en museos, a cargo de la Fundación Neruda.
Hacia finales de su historia en vida, luego de haber abortado su propia candidatura a la presidencia apoyado por el partido Comunista, para elegir un candidato único de izquierda, bajo el gobierno de Salvador Allende, Pablo Neruda acepta el cargo de embajador en Francia. En febrero de 1973 debe dejar el puesto por problemas de salud. Vuelve a Chile y desde su reposo vive el Golpe Militar del 11 de septiembre. Solo algunos días después muere en la Clínica Santa María debido a un cáncer de próstata.
Neruda "es una referencia obligada a la creación literaria, al progresismo histórico, a la creatividad constante y a la difusión artística y cultural de Chile", como declaró el filósofo y miembro del directorio de la Fundación Neruda, Manuel Jofré, en la ceremonia que dio inicio al festejo de los 105 del nacimiento del poeta. Por su parte, el escritor colombiano Gabriel García Márquez lo definió hace algún tiempo como "el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma". La obra de Neruda otorgó elementos para la formación republicana de nuestra nación desde las letras y las imágenes, además de contribuir en la documentación de la identidad latinoamericana.
Probablemente sigan apareciendo homenajes, tributos y reconocimientos póstumos a Pablo Neruda. Podría aparecer una calle con su nombre, algún premio o su rostro en alguna de las monedas nuevas en Chile. Todos leímos, al menos por obligación en el colegio, sus odas más famosas o alguno de sus libros, y dejando gustos personales aparte, reconocemos el peso de su obra y la trascendencia de él mismo como personaje artístico, histórico, político y humano. Feliz cumpleaños a Neruda y ojalá varios logremos ser recordados y festejados (tal vez con bombos y platillos) cuando cumplamos 105 años, sea vivos o muertos.
Referencias: Fundacionneruda.org / Wikipedia.org
“Destacan vigencia de Neruda al celebrar su 105° natalicio”, Sábado 11 de Julio, Emol.com
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jueves, 4 de junio de 2009
La despedida apoteósica de un Matador

¿No es extraño festejar la perdida de nuestros ídolos deportivos? Este martes por la noche aconteció un momento de antología en el Estadio Nacional, hace poco bautizado como Julio Martínez. Más de sesenta mil personas se apretujaron en ese lugar para darle vida al Adiós Matador, el mega-evento de despedida del fútbol de José Marcelo Salas Melinao, “El Matador”.
El Estadio Nacional se vio colapsado por la sobreventa y la reventa de entradas para el gran show. Yo asistí con un grupo de familiares, casi nos quedamos fuera y después tardamos por lo menos 20 minutos en pasar desde el acceso a galería norte hasta las bancas bajas del sector a codazos y contorsiones. Puedo asegurar que había más de sesenta mil personas en el recinto, si hasta las escaleras estaban copadas de gente en todo el estadio y ningún vendedor de confites o bebidas logró llegar siquiera a ser visto por alguno de nosotros.
Hubo centenares de personas que ni siquiera pudieron entrar, algunos con entradas de sesenta mil pesos compradas hace un mes, y otros muchos con suerte vieron pedazos de la cancha entre cabezas desde los accesos a las galerías.
Estos “detalles” logísticos se deben considerar. Son tan pocas las fiestas deportivas que tenemos en Chile, que la gente está ansiosa cuando se apronta alguna, sobre todo de estas características, aunque sean para perder a un crack. Hay que prever sobreventas, reventas, masas indómitas, olores, peleas y extravíos familiares. Se despedía a un ídolo nacional, el último gran delantero del fútbol chileno, según dicen algunos.
Estaban invitados grandes jugadores de Universidad de Chile, de La Roja, River Plate y Juventus. Los amigos de Salas en la Lazio no pudieron llegar por un percance de último momento, pero la verdad, es que poco se notó.
El Matador tiene muchos méritos para despedirlo en grande, y también para rogarle que no se vaya todavía. ¿Una exageración?, no lo creo. ¿Cuántos goleadores así ha tenido Chile?, ¿cuántos deportistas de calidad y precio internacional han salido de clubes como el Santos de Temuco para llegar a Argentina y Europa como ídolos?. Sólo por citar algunos ejemplos: Marcelo Salas jugó 465 partidos oficiales en tres países y en 15 años de carrera, la Juventus pagó 24.000.000 de dólares por su último traspaso en Europa, marcó 249 goles en partidos oficiales, 37 de ellos en sus 70 partidos por la Selección Chilena, convirtiéndose además en el artillero histórico de nuestro país. Los números lo avalan, y el cariño de la gente también, como se demostró esta semana en el Estadio Nacional.
Incluso hay que agradecerle ser un personaje tan deportivo y tan poco farandulero. Se ha mostrado siempre como un hombre reservado y de pocas palabras, nunca le gustó demasiado hablar con la prensa y evitó cualquier portada extra deportiva, pero es cercano a la gente y cuando tuvo que hablar o aparecer, lo hizo. Igual que en la cancha; cauteloso, buen compañero, pero sobre todo certero.
Hoy en día, en que sobran los futbolistas más preocupados de su peinado y sus aventuras amorosas que de sus profesiones, y con esa eterna Roja de Todos que nos mantiene con el alma en un hilo, hay que saber reconocer a quienes nos han dado alegrías, y por qué no decirlo, a quienes han promocionado el nombre de Chile en el extranjero. Basta con recordar que un estadio argentino repleto coreó “chileno, chileno” cada vez que El Matador hizo de las suyas en River Plate.
Por eso estas despedidas son tan escandalosas. Por eso se hace pequeño cualquier recinto para contener semejante show. Ya se despidieron Marcelo Ríos e Iván Zamorano logrando estruendos similares, y no son muchos más los que pueden hacerlo. Actualmente, fuera de un par de futbolistas de la talla de David Pizarro o Alexis Sánchez, para cuyas despedidas habrá que esperar bastante, o Fernando González en el tenis, son escasos los héroes nacionales modernos que tenemos, y por ende, hasta las fiestas de despedida son muy pocas.
Pese a las malditas lesiones que lo alejaron de las canchas siendo aún muy joven, a que personalmente preferiría ver a Salas morir en la cancha y pese a que por un minuto, aplastado entre la multitud, creí que no vería el espectáculo, yo estuve ahí, salté en el tablón y me comí un sanguche de potito a la salida, en honor a Salas. Adiós Matador.
Referencias personales: Mi presencia en el Estadio Nacional para la despedida de Marcelo Salas.
Otras referencias: Emol.cl
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viernes, 22 de mayo de 2009
La inmortalidad de Los Jaivas

¿Hay alguien en Chile que no sea capaz de tararear una canción de Los Jaivas? Un par de días atrás, montado sobre una micro “oruga” del Transantiago, camino hacia el trabajo, vi a tres hombres jóvenes subiéndose a la máquina armados de una guitarra, un charango y una quena. Se instalaron a la mitad del bus y se lanzaron a interpretar una canción. Bastaron solo un par de segundos para que todos en la micro miraran, siguieran el pulso y hasta tararearan junto a ellos. Y cómo no, si con solo un par de notas introductorias habían reconocido un himno popular de nuestra cultura: “Mira Niñita”.
A todos nos ha tocado oír infinitas versiones de los hits de Los Jaivas. “Todos Juntos” y “Mira Niñita” son interpretados por todo tipo de grupos y solistas en micros, fogatas y escenarios de Chile (y de otros países). Incluso se han usado sus canciones para campañas publicitarias locales.
Desde su nacimiento como banda, por los años 60’s, se ha definido su música como folklor progresivo, rock andino o rock jazz inca folk, entre otros. Lo cierto es que en su evolución y viajes por Latinoamérica y Europa crearon algo realmente original y potente.
Vale mencionar a la comunidad Jaivamigos, seguidores y promotores de la cultura jaiva, que organizan y difunden la obra y agenda de la banda, la cual se desarrolla parte en territorio nacional, parte en el exterior, donde son históricamente más exitosos de lo que muchos podrán imaginarse. Este lunes 25 de mayo emprenden vuelo rumbo a Pekín, como representantes de Chile en el Beijing Arts Festival, donde se reúnen exponentes artísticos de 30 países del mundo. Puede sonar extraño y hasta exótico, pero no lo es si se conoce su trayectoria, que los ha llevado a repletar teatros y recintos en Argentina, Francia, Alemania o Rusia. Y a compartir su infinito universo musical a lo largo de su historia.
Hace un par de años tuve el placer (y la suerte) de conocer personalmente a los hermanos Claudio y Eduardo Parra, fundadores históricos de la agrupación junto a su hermano Gabriel y sus amigos de siempre: Eduardo “Gato” Alquinta y Mario Mutis. Fue en la época en que hacía mi proyecto de título en Diseño en la Universidad de Chile. Me había embarcado en un proyecto ambicioso y fabuloso referente a la creación y evolución de la imagen del grupo a través del tiempo.
Impresiona lo sencillos y transparentes que son Los Jaivas. Así como yo, sé de mucha gente que ha podido acceder a estos personajes, que parecen no envejecer. Probablemente comparten conmigo que es incalculable su legado, y que va más allá de lo musical y artístico. Tal y como ellos confiesan, siguen juntos y tocando porque es lo que tienen que hacer, superando incluso a la muerte. Perdieron a Gabriel, y luego al Gato y su hijo Eloy, pero con hijos (Juanita Parra y Ankatu Alquinta) y amigos (Carlos Cabezas y Francisco Bosco) siguieron adelante. Y continúan vivos porque es lo que les gusta y saben hacer y, porque la gente se los exige, como parte de nuestra historia y de nuestro paisaje natural.
Invito a todos por lo menos a escuchar más a Los Jaivas, a pensar que realmente son el gran y verdadero grupo de exportación original que tiene Chile, aunque no nos pertenezcan del todo, como el mismo Eduardo Parra me comentó en un mail, pues su imagen representa:
“América, Sudamérica, la vida social en todas las Américas, la vida mística en todas las Américas y el planeta, la vida precolombina, los sueños de las civilizaciones desaparecidas y empobrecidas, la vida continental, la vida planetaria, una biología planetaria, una biología del cosmos, las estrellas, las galaxias, el futuro y el pasado de nuestro planeta, de nuestras sociedades, la poesía, la música, la pintura, las artes plásticas, etc.”
Pasado, presente y futuro del mundo. Pero algo de eso nos corresponde. Aún es tiempo de descubrir su historia y su universo creativo, propongo que nos dejemos de pensar en “la inmortalidad del cangrejo” y comencemos a disfrutar de “la inmortalidad de Los Jaivas”.
Referencias propias: Claudio Parra en nuestras reuniones en su departamento-bahúl y Eduardo Parra en diálogos vía mail y en vivo, compartiendo un buen vino.
Otras referencias: LosJaivas.net / Jaivamigos.cl
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