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martes, 28 de julio de 2009

Polémica por Expo Shanghai 2010 suma y sigue



¿Puede seguir creciendo la discusión por el Pabellón de Chile?
Varios posts atrás expuse el debate existente por el Pabellón Chileno en la Exposición Universal de Shanghai 2010. Desde entonces, muchos reclamos, respuestas y mensajes han ido y venido. Algunos dicen que faltan elementos icónicos de la chilenidad, que no están representados nuestros paisajes ni habitantes, que es imposible superar el impacto logrado en la Exposición Universal de Sevilla ’92 con su iceberg, que el equipo encargado aquella vez era más o menos apropiado y atingente, etc.

La polémica ha seguido, pero estos últimos días las miradas se apuntan hacia otra arista del proyecto; El sitio web 3D de Chile. Se ha comentado que el concepto madre para el nuevo pabellón chileno, expresable como “el individualismo que caracteriza a la urbe contemporánea”, aunque pueda representarnos, no es una condición única ni original de nuestro pueblo. Sin embrago, el equipo a cargo continúa con su plan trazado y por estos días se encuentra diseñando el portal en Internet de Chile para la exposición, que corresponde, nada menos, que al recorrido tridimensional del pabellón real.

"Será una experiencia cinematográfica y mostrará cómo el hombre del siglo XXI vive en sus ciudades. Será más de cómo las personas se sienten en la ciudad que de reconocer la Torre Entel". Así expone Ricardo Contesse, diseñador de Portable, la empresa a cargo del sitio, la idea de esta parte del proyecto, respondiendo a quienes esperarían un vuelco en la historia para volver a ver símbolos patrios de ayer y hoy en la exposición que supuestamente nos debería hacer partícipes del mega evento en Shangai para el año de nuestro Bicentenario Nacional.

Las palabras de Ricardo Contesse pueden ser un efectivo trailer, pero vale mencionar que el fondo de este sitio web 3D no se debe a la creatividad del equipo chileno, pues los organizadores chinos fueron quienes pusieron un par de exigencias a todos quienes trabajaran con portales online. La primera era que utilizaran Virtools, el software oficial de la exposición, y la segunda requería repetir el espacio físico del pabellón a la perfección. O sea que los atributos y límites de programación dependen en gran medida del programa utilizado, y el tema de hacer el recorrido virtual es obligación, por lo cual solo el contenido será distintivo.

Entre los participantes americanos, solo cinco países se embarcaron en el diseño web. Estos son Canadá, México, Estados Unidos, Venezuela y Chile. Esto obviamente le da al proyecto chileno una tribuna especial, por ser parte de este grupo que podrá ser visitado a distancia por medio de Internet. Pero lo que contendrá este portal no será otra cosa que la copia fiel del Pabellón mismo, el cual ha generado todas las discusiones y desacuerdos.

Ahora, el equipo a cargo ha respondido que la propuesta, tanto del pabellón como de su recorrido virtual, guardan relación con la génesis un espacio de relaciones humanas, para proponer así ocho medidas enfocadas en las soluciones a seguir para mejorar la vida, no solo de los chilenos, sino que en general.

El proyecto suma y sigue, tanto en elementos de la exposición como en factores de polémica. Hay un parecido innegable entre el Pabellón chileno para Shanghai 2010 y el Pabellón en Expo Sevilla ’92, y este es la expectación previa que ha logrado. Ya veremos que historia se contará luego de que esta exposición ocurra, mientras tanto, hay que estar atentos por si siguen apareciendo protagonistas o villanos invitados.

Referencias: Gabriela Bade, “La otra apuesta de Chile en Shanghai 2010 será su sitio web”, Diario.elmercurio.com

martes, 26 de mayo de 2009

Representando Chile. Entre el Iceberg del ’92 y la Semilla Urbana del 2010



¿Qué imagen país de exportación tiene Chile hoy?
Faltando un año para la inauguración de la Exposición Universal de Shanghai 2010, se ha abierto un debate sobre el proyecto del pabellón chileno para dicha instancia. Los responsables han optado por diseñar una muestra a la medida de quienes visitarán estas exposiciones, vale decir, el ciudadano medio chino.

La idea-fuerza del montaje es “La Semilla de la Nueva Ciudad”, sostenida en la arquitectura de espacios para las relaciones humanas, a través de una experiencia inolvidable y emotiva para el visitante. El pabellón se estructurará en base a formas orgánicas, utilizando vidrio, madera y acero, y emulando un recorrido por la ciudad ideal.

El debate se centra en qué tan convincente puede ser una propuesta de urbanismo idílico proveniente de nuestro país y en lo poco representativo de Chile que resulta el proyecto. Sumado a ello, está el factor de que el grupo a cargo del diseño del pabellón, la firma Sabbagh Arquitectos, no fue elegido a través de licitaciones, cosa que molesta a varios.

Pero no es primera vez que se genera polémica alrededor de la creación de un pabellón representativo de Chile para una exposición universal. Ocurrió también para la Exposición Universal de Sevilla en 1992. Se conmemoraban 500 años desde el descubrimiento de América y se preparaba esta enorme exposición en España, donde los países latinoamericanos fueron llamados a representar a sus naciones en pabellones particulares, incluyendo sus realidades, costumbres y características distintivas. Y Chile dio bastante de qué hablar.

Con Juan Guillermo Tejeda como Director artístico de contenidos, el equipo a cargo en esa ocasión, decidió mostrar un reflejo de Chile actualizado, distinto y reconocible. El proyecto se resumía en tres conceptos: Chile país diferente, Chile país ganador y Chile país moderno. El objetivo principal era cambiar la remota, primitiva y decadente visión existente en Europa, y de paso en el resto del mundo, hacia nuestro país. Acabar con la imagen del “Chile de pasado trágico” o “de otro país tropical más”.

El pabellón fue construido con madera de pino radiata y cubierta de cobre, para representar a un país importante en recursos naturales. En su interior, se dispuso de “El Mercado de los Méritos”, que emulaba la estructura de un mercado y ofrecía cajas tipo souvenir con imágenes chilenas diversas, como paisajes, comidas, arte y personajes, dispuestos en góndolas de metal. También había esculturas y pinturas de representantes artísticos nacionales, como Matta, Zamudio, Balmes, Bororo y Benmayor. Pero la figura central y protagónica de la exposición fue un iceberg llevado desde la Antártica chilena hasta Sevilla, que se mantuvo erguido durante todo el periodo de la muestra gracias a la inversión en tecnología de refrigeración de primer nivel. Se quería llevar algo poco común y difícil de imaginar al pabellón chileno. Si bien se ligaba conceptualmente con el viaje al fin del mundo, el frío y la majestuosidad que se querían reflejar como elementos distintivos, cumplía más bien con poner a Chile en la parrilla mediática mundial, y se logró con creces.

Hubo quienes se sacaron el sombrero frente a la exposición chilena, y también detractores. Uno de los principales fue Bernardo Subercaseaux, doctorado en Literatura, que cuestionó las malas lecturas que provocaban los símbolos elegidos, el daño ecológico que pudo haber causado la aventura del traslado del iceberg y la falsa representatividad de nuestro pueblo. Esta última crítica coincide con la que ha aparecido hoy en día respecto al nuevo proyecto de pabellón chileno para Shanghai 2010, y no me parece coincidencia.

Llevamos mucho más de una década jugando a representar Chile, estos son solo dos ejemplos puntuales de ello, y demuestran que pese al paso del tiempo y de las distintas perspectivas de los responsables no se ha logrado aún estar ni cerca de un consenso. Pero no estoy seguro de que eso sea absolutamente malo. Puede sonar ridículo, pero lo que ha definido a Chile a nivel global históricamente, tiene mucho que ver con la falta de definiciones exactas y el exceso de intentos. Entre el iceberg del ’92 y la semilla urbana del 2010 hay un universo inmenso por conocer, o reconocer. Hay que seguir buscando entonces, y no casarse con cualquier idea por original, pomposa y moderna que sea. Como dijo Ignacio Agüero, cineasta a cargo de la película de seguimiento del iceberg desde la Antártica hasta Sevilla:

“¿Qué es ser chileno? No tengo idea. Este país siempre anda chocando con un problema de identidad. Al final nunca la encuentra y eso hace que sea entretenido buscarla.”

Imagenes, datos y referencias: Guillermo Tejeda, “El Pabellón de Chile; Huracanes y maravillas en una exposición universal”.
Bernardo Subercaseaux, “Chile, ¿un país moderno?”.
Soledad Villagrán Varela, “Pabellón de Chile En Shanghai 2010: Aristas para proyectar una imagen de país”, Revista Vivienda y Decoración, El Mercurio, Sábado 23 de mayo de 2009.