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domingo, 29 de junio de 2014

Patrimonio Sonoro

¿Podrá sobrevivir la cultura popular musical criolla la invasión globalizadora? Esta puede resultar una pregunta algo repetida en estos últimos años (al menos desde el Bicentenario), pero es que acabo de ver un programa en 13C que daba cuenta de un proyecto novedoso en este ámbito.

Googleando, me entero que lo que vi era el segundo capítulo de La Makinita. Un nuevo espacio en este canal de televisión cultural local que busca reunir a músicos chilenos entorno a sus procesos creativos. Pero el de hoy presentaba una ecuación patrimonial moderna muy particular. Conjugando la historia de un colectivo juvenil, denominado Patrimonio Sonoro, junto con la participación de varios exponentes y familias del mundo del chinchín y del organillo, además de la del cantautor Joe Vasconcellos, para orquestar ciertas respuestas hacia el reconocimiento y aprovechamiento de nuestro patrimonio popular audiovisual en la actualidad mediatizada.

Vamos por parte. Todos debemos haber experimentado desde niños los rítmicos e inagotables espectáculos improvisados de los chinchineros en los parques y las plazas de nuestras ciudades. Así como imagino todos recordamos desde siempre la musiquita casi ritual callejera emergida de los organillos que llamaban a las familias a asomarse fuera de sus casas a compartir estas melodías medio circenses junto a remolinos de papel, animales amaestrados o alguna otra sorpresa.

Tampoco es novedad la aparición de Joe Vasconcellos como personaje clave del “grandes éxitos” en cuanto a sonidos de nuestras vidas chilenas, con influencias latinoamericanas y del mundo se refiere. Es cosa de oír sus canciones, buscar sus colaboraciones artísticas o ver sus incontables participaciones en programas televisivos para darse cuenta de su experiencia y amor por el patrimonio popular (sonoro y general).

Entonces solo nos queda por descubrir en esta ecuación, probablemente a varios de nosotros, la existencia del colectivo Patrimonio Sonoro. Señalemos que su objetivo inicial es desarrollar e implementar una estrategia comunicacional para difundir el trabajo artístico de 10 familias y cultores de la tradición del chinchín y el organillo. Esta inquietud, se pretende llevar a cabo mediante la implementación de una plataforma web, la generación de material sonoro, audiovisual, fotográfico e impreso. Para con ello lograr el reconocimiento, la visibilidad y divulgación de la riqueza de esta esfera patrimonial local. Abriendo así nuevos mercados y nuevas audiencias para este arte popular y callejero chileno.

Cabe destacar, finalmente, que tras esta agrupación de jóvenes de diversas áreas profesionales (danza, sociología, ciencias jurídicas, agronomía y diseño) que se acercaron por intereses personales, artísticos y culturales, y luego conocieron a las familias y los cultores de estas tradiciones; está la motivación de trabajar de manera colaborativa en la gestión, promoción y difusión de este patrimonio sonoro clásico y aun vigente. Pues viven y comparten este oficio al igual que sus referentes y “defendidos”.

martes, 31 de diciembre de 2013

Lanzas de exportación

¿Han sido protagonistas de lanzasos últimamente? Espero que quienes respondan positivamente hayan sido (tristemente) los asaltados o parte del público de uno de estas escenas, y no algún famoso lanza internacional.

Hace algunos días viví en carne propia la astucia de un lanza en la “esquina más peligrosa de Santiago Centro”: Mac-Iver con Alameda. Y ojo que no estoy inventando la chapa, recuerden que hace un buen tiempo hay instalado ahí un retén móvil. Además lo confirmé en la Cuarta Comisaría de la comuna, mientras hacía trámites de denuncia, porque en el recibidor pude estudiar un gran mapa del sector donde se marcaba esta esquina como la más recurrente en asaltos, así como los alrededores de Portugal con 10 de Julio como donde hay más robos de autos. Pero eso es harina de otro costal.

Más allá de la obvia rabia e impotencia del caso, esta historia dio pie a varios trámites y caldos de cabeza personales, conversaciones con cercanos, anécdotas y mitos respecto a estos delincuentes. Pero no se trata de un tema de implicancias puramente local, pues como habrán escuchado o visto en las noticias, muchos de estos sujetos son famosos a nivel internacional.

Cómo no, si se ha trasformado en un lamentable producto de exportación. Más allá de lo alarmistas que son nuestros medios de comunicación, pareciera que no pocos lanzas locales se aburrieron de la pega fácil y la alta competencia en nuestras ciudades y prueban suerte a otros destinos.

Solo por citar algunos ejemplos del tema, podemos mencionar que el 2012 Interpol identificó a más de 200 lanzas chilenos en Europa. Muchos de ellos menores de edad que salían con permiso de sus padres para subir orgullosas fotos a sus redes sociales y traer recursos desde el viejo continente. Por otro lado, este año que termina atraparon en la ciudad de Vallenar a cuatro lanzas profesionales (de ambos sexos) que pertenecían a una famosa banda de lanzas buscados en Colombia, Perú y Argentina. Y como último ejemplo, tal vez recuerden que también en abril de este año hubo una bullada noticia respecto al top uno que tienen algunos compatriotas lanzas para los policías británicos. A tal punto ha llegado el número de lanzasos chilenos en Inglaterra, que las investigaciones sobre este tópico, denominado allá como “The chilean problem”, han arrojado interesantes datos, como que muchos de ellos son residentes y el resto viaja “a trabajar” solo en temporada de verano. Conveniente, ¿no?

En fin, puede que no sea un lindo post para despedir el año, pero luego de los últimos acontecimientos, que se repiten hace rato en nuestras ciudades, sus calles, paseos peatonales y transporte público; no pude sino comentar parte de los pensamientos y recuerdos que vuelven al tapete sobre todo en épocas de fiestas. Cuando andamos más contentos, distraídos, cargados y apurados que de costumbre.

Ojalá deportistas y artistas, e incluso los políticos, continúen dándole la pelea a estos personajes de exportación. Tanto a nivel local como global. ¡Viva Chile!

domingo, 18 de agosto de 2013

Los Jaivas. 50 años de historia



“¿Cuál fue su motivación para hacer la tesis sobre la gráfica de Los Jaivas?” Con esa pregunta comienza la entrevista que me hizo la periodista Pamela Urbina Alvial, cuando terminaba de escribir el nuevo libro que celebra las cinco décadas de la banda más longeva de la música popular. Paradójicamente, es la misma pregunta que personalmente creo debería hacérsele a ella respecto a éste, su primer libro.

Son varios los hitos que podríamos comentar en estas semanas de fiesta por el medio siglo de Los Jaivas. Desde conciertos mega-masivos, hasta las toneladas de basura en el Parque Forestal. Pero creo que el momento público e íntimo de ayer, 17 de agosto (dos días después del cumpleaños oficial), es símbolo de lo que este hecho significa en lo medular.

A mediodía se lanzó el libro “Los Jaivas. 50 años de historia”, de Pamela Urbina, fundadora y subdirectora de la comunidad Jaivamigos. Felizmente, fui invitado porque colaboré en un capítulo de la obra con mi trabajo de investigación de tesis de pregrado sobre el análisis gráfico y comunicacional de las carátulas del grupo, como testimonio histórico, reflejo de imagen e identidad. Que actualmente puede revisarse en extenso en la publicación digital: “Los Jaivas. Testimonio y Marca” (click para ir a la publicación online).

Fue una ceremonia simple y espontánea, donde la autora junto a Claudio Parra, René Olivares (responsable histórico de la gráfica de la banda), Mario Mutis y Juanita Parra se encontraron y agradecieron mutuamente por la dedicación al trabajo (periodístico, musical y artístico). Luego de los protocolos en el Salón Blanco del Museo de Bellas Artes, todos los presentes, incluidos los artistas, compartieron un coctel y pudieron encontrarse en el hall del museo, donde se podía recorrer la completa y emotiva exposición conmemorativa de los 50 años de la agrupación, con fotografías, pinturas, partituras, trajes, objetos e instrumentos de la vida de Los Jaivas y su entorno.

Cuando ya se había retirado parte del público, y mientras Claudio, Mario, Juanita y René seguían compartiendo, fotografiándose y firmando autógrafos, al igual que la autora del libro; Claudio Parra se sentó al piano en medio de la exposición, en una pequeña tarima, mientras René Olivares se subió a su lado a ilustrar sobre una tela blanca. Poco a poco se unieron Juanita y Mario en percusiones, e inesperadamente, aparecieron desde la calle y entre el público: Francisco Bosco, con su saxo y flautas bajo el brazo, y Alan Reale con una guitarra “de palo”.

Interpretaron alrededor de seis temas, acústicos y acompañados por el coro popular. Con no más de 200 personas y el paisaje del museo, en su esplendor. Un verdadero recital íntimo, simple y transversal. Volviendo a esa esencia familiar de la comunidad. Como para ponerle los pelos de punta a cualquiera que estuviese ahí, mirando, conversando, cantando, bailando y sonriendo. Festejando los 50 años de Los Jaivas, a su lado, sobreponiéndose al paso del tiempo y a la misma muerte, como los mismísimos integrantes históricos de la banda y la comunidad pretenden que ocurra por mucho tiempo más.

miércoles, 31 de julio de 2013

Compartiendo lo típico chileno


¿Se les ha cruzado un gato negro demasiado seguido últimamente? No es necesariamente señal de mala suerte, porque hace ya varios meses no hay forma de librarse de este felino chileno en todos los medios de comunicación, junto a Coco Legrand predicando sobre esta marca de vino tinto. Y hasta ahora no han sido tantas las desgracias, ¿o si?

Gato es una marca criolla nacida en la década del 60, reconocida y con presencia en más de 80 países del mundo. Originaria del Valle Central de Chile, pertenece a la Compañía de Cervecerías Unidas (CCU).

Por estos días Coco Legrand es su rostro de campaña. Se trata de una campaña bastante completa, que integra varios frentes comunicacionales y mediales para conectarse con su público local. Así, nos topamos con sus comerciales radiales mientras escuchamos un partido de futbol o hacemos un asado el fin de semana, vemos sus reclames en las tandas de anunciantes de algún programa de televisión de turno, o nos aparecen sus banners promocionales y hasta videos incrustados en nuestras páginas web de consulta cotidiana. Sencillamente, inevitable.

Pero más allá de la correcta gestión medial de la marca, debo mencionar que el concepto del mensaje nuclear de la campaña es un acierto desde la perspectiva de la identidad y las idiosincrasias chilenas. Bajo el slogan de lo “típico chileno”, abogando tanto al mismo vino, histórico y “de batalla” en los hogares de Chile, así como a cuanta cosa se les va ocurriendo a los creativos tras esta gesta comunicacional.

Es posible que no nos hagan sentido todos y cada uno de los comerciales. Que encontremos algunos más acertados, divertidos o ingeniosos que otros. Incluso puede que a algunos ni siquiera les simpatice en demasía Coco Legrand. Pero la idea narrativa funciona y de una u otra forma: nos toca.

El cuentólogo (porque él no se define como humorista), por un lado, se ha hecho archi-famoso relatando situaciones típicas chilenas. Consiguiendo siempre teatros llenos, centenas de aplausos en sus shows y todos los galardones posibles que entrega el pueblo en el Festival de Viña.

Y, por otro lado, el vino Gato o, más aun, la marca; ya es parte del patrimonio rutinario local. Si hasta copa de futbol tiene. Podremos debatir todo lo que queramos sobre su calidad comparada y sus formatos, pero incluso se exporta exitosamente. Y con esta campaña no hace otra cosa más que apropiarse de una gran idea y regarla sin miedo.

Si bien, el internet los gatos son de por si protagonistas indiscutidos (es cosa de ver cómo arrasan en todos los rankings en buscadores y portales de videos caseros de mascotas), vale la pena darse una vuelta por el sitio web de la campaña de Gato, donde se alojan una variedad de secciones multimedia y actualizables como una trivia interactiva, predicciones, un ranking de sobrenombres y hasta recetas chilenas para maridar. Interesante caso para revisar.

Link relacionado: Típico chileno.cl

martes, 16 de octubre de 2012

Tesoros humanos vivos

¿Por qué en Chile creemos que los homenajes siempre llegan tarde? Basta, por ejemplo, con que fallezca el sabio anciano o el joven visionario para que aparezcan los aplausos y premios póstumos, junto al lamento por no haber aprovechado su riqueza en vida. Personajes esforzados y talentosos, muchas veces anónimos hasta que ya no están entre nosotros.

Todos hemos escuchado compatriotas quejándose de que son muy pocos los reconocimientos hechos a tiempo a grandes exponentes de nuestra cultura y tradiciones. El inconformismo nacional, en este sentido, no es del todo negativo, ni tampoco infundado. Por ello resulta positivo encontrarse con ciertos hitos actuales que refutan esta tesis. En medios digitales, en prensa escrita e incluso en algunos noticieros televisivos se han mencionado, estos últimos días, acontecimientos ligados al reconocimiento entregado este año por el Programa Tesoros Humanos Vivos (o THV).

Se trata de una iniciativa a cargo de la Sección de Patrimonio Cultural del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, cuyo propósito es darle el reconocimiento a personas o comunidades portadoras, en carne y hueso, del patrimonio cultural inmaterial de Chile, mientras aun puedan ejercer y compartir sus “patrióticas” acciones. Es un programa emergido en Chile el año 2009 (apoyado por ideas de la UNESCO) que ya ha homenajeado en vida a 20 individuos o grupos de chilenos cuyas actividades representan emblemas locales, o manifestaciones criollas que estén en peligro de desaparecer.

El objetivo principal del THV es registrar, transmitir y salvaguardar actividades humanas para su reconocimiento actual como valor y diversidad cultural local. El reconocimiento involucra un apoyo monetario para la mantención y difusión de la labor que ejecutan estos tesoros humanos vivos. Preservando y realzando el patrimonio local en Chile y el mundo.

Este año, los individuos seleccionados y reconocidos por el Comité de Expertos, que funciona asociado pero de manera externa al Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, fueron: Lorenzo Aillapán (Hombre Pájaro), investigador y difusor de la cultura mapuche Lafkenche; María Virginia Hahoa, fundadora de la Academia de la Lengua Rapa Nui, que preserva y transmite esta lengua; y Uberlinda Vera Jofré, fundadora de la agrupación Hijas del Salitre, dedicada a la artesanía de las coronas fúnebres en la pampa salitrera. Junto a las comunidades también distinguidas este 2012: La Bandita de Magallanes, que acompaña melódica y festivamente al Club Deportivo Magallanes en todos sus partidos, desde principios de los 60; Las Arpilleras de Lo Hermida, agrupadas desde 1975 en torno al testimonio y la representación de la cultura popular en plena la dictadura militar; y Las Loceras de Pilén, artesanas de Cauquenes que han desarrollado un tipo de alfarería única, cruce de la historia mapuche y la española.

Y ustedes, ¿a quién postularían…? 

 Fuente: Sección.PortalPatrimonio.cl

domingo, 23 de septiembre de 2012

Zombis post dieciocheros

¿Han notado algo extraño en el ambiente volviendo de fiestas patrias? Se supone que hubo dos días laborales luego del fin de semana largo por el 18 de septiembre (jueves 20 y viernes 21), pero muy poca gente pudo ser ubicada en sus lugares de trabajo o incluso en sus lugares habituales de residencia. Ya terminando el fin de semana y el ambiente se mantuvo demasiado tranquilo. Poco ruido, poco movimiento, poca gente. Como entrando en una verdadera película de holocausto zombi en versión criolla. Cuya primera escena muestra la ciudad prácticamente vacía, aunque con ciertos rastros de vida cotidiana cortada de golpe hace solo instantes.

Personalmente aproveché de arrancarme de la capital hacia el sur. En busca de descanso, amistades, paisajes, comida, bebida y entretención patriótica (y no tanto). Además del par de kilos extra y de la agradable sensación de haberse desconectado varios días de la rutina, como muchos; aproveché de bailar cueca, comer asados (entre decenas de otras comidas típicas chilenas, extranjeras e inventadas), pasear, jugar Trivia Chilena (y otros juegos de mesa) y hasta disfrutar algunas películas. Entre ellas un par de películas de zombis fueron las que me ayudaron a entender, regresando a Santiago, que el escenario era prácticamente el mismo del de este tipo de películas.

 ¿No será acaso que luego de tanta jarana dieciochera los chilenos se infectaron con una especie de virus zombi local? Debido al exceso de carne o de alcohol. Los largos viajes (y tacos). El bailoteo o quién sabe qué juegos típicos chilenos. Todas estas cosas que no acostumbramos a realizar durante el resto del año pueden haber provocado perfectamente alguna reacción del tipo zombi.

Personas que incluso se creyeron muertas, pero que como bien define la Real Academia Española: reaparecen atontadas y se comportan como autómatas. Fíjense en los pocos especímenes que andan por las calles, o tras los volantes de sus vehículos, o atendiendo los pocos locales abiertos.

No es mucho lo que se sabe en nuestro país de estos casos. Más allá de algunos cuentos o mitos particulares, es poco lo que se conoce de este tipo de fenómenos más allá del cine, los libros e historietas. Existen grupos de fanáticos, bandas musicales e incluso proyectos ligados a este mundo, como la marcha zombi masiva que se hizo para el Bicentenario o el cómic Zombies en La Moneda, una verdadera joyita según los entendidos. Pero no deja de ser extraño ver que los síntomas se hayan podido extender tan fuertemente tras estas fiestas patrias.

Probablemente el privilegio de haber gozado con cinco jornadas de festejo chileno, que varios transformaron en una semana o incluso más días; dejaron una marca social no menor. Y estaremos viviéndola y observándola al menos por toda la semana que comienza. Repleto de zombis post dieciocheros tratando de volver a sus quehaceres, portadores de un virus poco conocido, quizás de “exceso de chilenidad”. ¿No estaré yo mismo infectado? ¿O ustedes…?

lunes, 27 de agosto de 2012

La Banda de los Poetas en gira

¿Cómo cantarían los grandes poetas chilenos? Quizás pueda sonar algo surrealista, pero hoy puede responderse, al menos parcialmente, a través de la propuesta de Andreas Bodenhofer y La Banda de los Poetas. Que musicalizaron la obra de Vicente Huidobro y Nicanor Parra e hicieron cantar a la Mistral y a Neruda.

Fui invitado al concierto de cierre de su gira en el GAM, que incluía un cancionero de regalo y postales para descargar la música online, cuyo costo era un aporte. El proyecto fue financiado por el Conejo Nacional de la Cultura y las Artes, a través de sus Fondos para el Fomento de la Música. Y si bien el sonido de la sala del centro cultural no fue el óptimo, mejoró a lo largo de la presentación, con la gracia de estar súper cerca los músicos.

En cuanto al repertorio: ya se habían podido oír muestras de este proyecto, pues al menos tres de sus canciones aparecieron ya en “Frágiles inmortales”; disco de Andreas Bodenhofer de 1998. Donde Pablo Neruda ya cantaba (cuan bolero) su Poema XV, Gabriela Mistral rapeaba País de la ausencia y se escuchaba la versión de Pobre fantasma de la libertad, de Nicanor Parra. Así como también se editaron parte de los temas compuestos sobre líricas de Vicente Huidobro en 1993, en el disco “Besando el abismo”, del mismo compositor, con la voz de una joven Javiera Parra. Pero ahora, la apuesta y puesta en escena, la visita instrumentada a estos poetas chilenos, en complicidad de una banda con ritmos variados, contagiosos y bailables, como cumbias, rock y jazz; es sin duda el valor del proyecto.

Las voces a cargo de Verónica González y Paula Herrera (Amarantha); ambas actrices con envolvente capacidad interpretativa; además de la participación especial de Arantxa Bodenhofer, cantando la entretenida cumbia Molino de viento (letra de Vicente Huidobro). La percusión en manos y pies de Ricardo Vivanco. El bajo virtuoso de Luis Cheul. Saxos y clarinete en boca de Jaime Atenas y Bastián Bodenhofer (quien también acompaña a ratos con percusiones menores o pasajes en teclados). Y cerrando la banda, su director y compositor: Andreas Bodenhofer, con su cabeza en los teclados.

Un fantástico viaje al pasado inacabable del siglo XX en Chile y su poesía. Proyectado un futuro cultural, armónico, con harto de fusión y creatividad que a ratos se hermanan con estilos tipo Congreso o alguna sonora. Lamentablemente, la respuesta frente a mi pregunta de si habría registro documental del show fue negativa. Me gustaría poder recomendar un disco o video del concierto, pero al parecer la gira por la zona centro de nuestro país (de entrada gratuita en todo Chile menos en el GAM), será un privilegio sólo para quienes asistimos. Aunque algo se puede encontrar del trabajo de esta banda y de su director, Andreas Bodenhofer, en la red de redes.

Links relacionados a Andreas Bodenhofer: Sitio del artista y Portal de su música.

jueves, 23 de febrero de 2012

Más de un siglo de Matta



¿Qué quedó en Chile de Matta?
Rematando el verano y aprovechando los últimos días en que aun se podía, fui al Museo de Bellas Artes a ver la exposición “Matta 100”. Una muestra pequeña pero bien interesante de la obra de este artista en el marco de los 100 años de su nacimiento en Chile, cumplidos el 11 del 11 del 11.

Más allá de lo cabalística de esta fecha, que incluso fue bastante utilizada por el mismo Roberto Matta durante su vida; es claro que un siglo sea siempre digno de festejarse y compartirse. Así, vemos como desde noviembre de 2011 hasta (por lo menos) los primeros días de marzo del presente año, se han desplegado en nuestro país ediciones editoriales, productos audiovisuales y exposiciones en museos, como el Bellas Artes y Centro Cultural Palacio la Moneda, dedicados al artista que partió hace tanto tiempo de Chile.

Al salir de “Matta 100”, en mi cabeza ronda un concepto: Matta es un personaje tremendo. Su trayectoria toca tan diversas aristas que incluso cuesta enumerarlas. Historia, arte, pintura, ilustración, editorial, política, amores, amistades. Chile, Latinoamérica, Estados Unidos, Europa, Cuba. Lo local y lo global. Un hombre intenso que se casó cinco veces y dejó huella artística, en dos y tres dimensiones, por donde pasó. Que esculpió y pintó desde telas finas y cortinas de museo, hasta murales populares (como aquel hecho junto a la Brigada Ramona Parra). A quien se le negó la nacionalidad chilena en tiempos de dictadura y se le extrañó desde la vuelta a la democracia, pues ya era oriundo del mundo y no solo de nuestro país. Y quien, además, se relacionó con Dalí, Magritte y Breton, fue expulsado del movimiento surrealista y ganó decenas de premios por el globo.

Personalmente, me atrae la mirada simple sobre escenas complejas, idílicas o cotidianas. Desde La Ilíada o El Quijote y La declaración de los Derechos Humanos, hasta los medios de transporte urbano o los deportes. Ese “control descontrolado” en soportes pequeñísimos y gigantescos, con una síntesis de la forma casi infantil y un uso del color realmente cautivante, logrando brillos mecánicos y plásticos, además de planos opacos y texturados, entre lo orgánico y lo robótico. Un universo concentrado pero exuberante, que pasa por decenas de técnicas y materiales. Tremendo.

Matta siempre mantuvo, pese a las distancias, una relación especial con Chile y con Latinoamérica; la política y sus cercanos criollos, como su amigo personal Nemesio Antúnez. Este último, que como director del Museo de Bellas Artes de Santiago incluso nombró una sala con su nombre, la que aunque fue renombrada durante la dictadura militar, hoy puede visitarse con su nombre original.

No es extraño que se le recuerde con admiración y nostalgia en nuestro país, por sus pares o el público general, a más de 100 años de su nacimiento. Vale la pena ver fragmentos de un siglo y fracción de Matta, a nueve años de su fallecimiento en Italia.

sábado, 21 de enero de 2012

El documental de Los Bunkers



¿Alcanzaron a verlo?
Hace algunos días vi en mi computador “Los Bunkers. Un documental by Sonar”. Lo había descargado en diciembre y aun no lo veía, y parece que lo bajé a tiempo, porque acabo de notar que ya no se puede descargar ni reproducir online.

El documental me gustó. Excelente producción; la calidad del HD espectacular, un llamativo trabajo de fotografía, texturas y colores; y ni hablar del sonido, su edición. No soy un gran seguidor de la banda, pero el documental es bien sencillo e íntimo y te introduce rápidamente a su mundo. Cercano y real, sin guiones, hace que el tiempo pase volando y hasta se les agarra cariño o algo de pena a los músicos penquistas, inmersos en la vorágine del espectáculo, la migración y los cronogramas apretados.

Como admirador de la cultura chilena, en todas sus formas, y como músico del alma, para mi es conmovedor y entretenido ver que todas las bandas viven más o menos cosas parecidas. Lo bueno, lo malo, lo lindo y lo feo. Como en cualquier grupo de amigos, como en cualquier grupo de trabajo, como en cualquier familia. Particularmente en el caso de Los Bunkers esto último es bien particular, porque son dos parejas de hermanos: Francisco y Mauricio Durán, Álvaro y Gonzalo López, junto a Mauricio Basualto. Pero cada uno asume que la sinergia es la que los afirma y que cada cual por su cuenta no tiene la fuerza de la banda, más allá de quiénes son los que más (o mejor) componen, los más talentosos, los más carismáticos, los más sensibles, los más responsables o los más complicados.

Además, aquí se muestra de forma bien cruda parte del proceso creativo y de producción musical de sus últimas etapas. Desde los livings de sus hogares, hoteles, en salas de ensayo, estudios de grabación, pruebas de sonido y conciertos, así como en los momentos intermedios, de fiesta, descanso, tránsito y diálogo.

Ya sea en Concepción, Santiago, Chile, México, Latinoamérica o Estados Unidos, es claro que Los Bunkers son premiados transversalmente y de propiedad comunitaria. Y este ha sido un gran año para la banda. Por eso aplaudo que no se intenten establecer o posicionar como una entidad superior e intocable (lo que si pasa con otras bandas o artistas). Este producto audiovisual, dirigido por Pascal Krumm, el mismo personaje a cargo del video clip de Ángel para un Final, de su último disco Música Libre (tributo a Silvio Rodríguez); es un hallazgo en ese sentido, tanto para fanáticos o curiosos. Compartiendo un fragmento reciente de la historia de esta joven agrupación, existente desde 1999, con seis discos a su haber y ya comenzando a proyectarse incluso en Norteamérica. Por eso, no es raro que haya sido galardonado como el “Mejor documental nacional” en In Edit Nescafé 2011, y descargado por más de 170.000 navegantes… Lástima que ya no se pueda bajar, para quienes ahora se tienten y no lo hayan hecho.

Link relacionado: Sonar FM

miércoles, 17 de agosto de 2011

Violeta se fue a los cines



¿Vieron la película de la Violeta? Y ojo que esta pregunta no es solo relativa a las ganas o interés de asistir a este estreno nacional, también depende de si lograron encontrar entradas o incluso entrar a su cine preferido estos días, con fin de semana largo y todo, donde las salas colapsaron.

Sin entrar a contar la película, que imagino a nadie le causaría gracia si no la ha visto, es bien notable lo que ha pasado hasta el minuto con el fenómeno Violeta se fue a los cielos. Este homenaje a la folclorista, cantautora, pintora, bordadora y ceramista ha sido un éxito de taquilla en sus primeros días, por sobre varias ofertas internacionales, agotando funciones y generando filas larguísimas en los cines locales. Con decirles que en La Reina este fin de semana, la gente estaba desde el tercer piso bajando por las escaleras hasta la mitad del primer piso haciendo cola. Cosa extraña si pensamos cuánta “bola” se le da cotidianamente a Violeta Parra y otros personajes de la historia y cultura chilena más cercana. O si tomamos en cuenta frases para el bronce como una que me tocó oír saliendo del cine: “Que fome. No pasó nada que no se sepa en la película”.

Pese a que sería raro ver grandes novedades en una cinta de tipo biográfica o de retrato de personajes reconocidos, y que imagino que la mayoría se sienta en la sala de su cine favorito a verla sin esperar explosiones, autos voladores o animales parlantes, tengo dudas si acaso realmente todos los chilenos sabemos todo lo que nos comparte esta película. Y si es cierto que conocemos y valoramos tan bien la historia y obra de Violeta Parra, es bueno recordar que cualquier obra cinematográfica (o de otro tipo) con este perfil, debiera, ojalá, transmitir para otros lugares a estos personajes y sus historias, como parte de nuestra propia historia y cultura chilena. Y latinoamericana.

En lo personal, me parece una apuesta de gran valor. La actuación de Francisca Gavilán: formidable, pues además de muy creíble y estudiada, hasta canta igualito. La fotografía y textura de la película son protagónicas, dándole una atmósfera bien particular y envolvente sumadas a la música y la narración. Los paisajes donde pasean los personajes casi pueden palparse y olerse.

Lamentable que como comenta su director Andrés Wood en varios medios de prensa; no se hayan hecho más copias para que la cinta llegué a más salas, pese a que lo solicitaron, evitando tanto atochamiento donde ya está y brindando la opción a más gente en más lugares de verla. Con estos hitos contemporáneos nos damos cuenta de que se puede hacer cine exitoso en Chile y que la gente está con ganas de seguir estos proyectos, sin desmerecer el excelente trabajo de producción, gestión y difusión de los responsables de Violeta se fue a los cielos.

Espero ansioso más productos de este tipo, mientras se consiguen ideales de otra índole como lo que plantea Álvaro Henríquez por estos días, respecto a lo necesario que se hace que nuestros estandartes modernos como la Violeta pasen a ocupar sitiales cotidianos de peso, en billetes, monedas u otros, que nos acerquen a fragmentos de nuestro país y nuestra gente, del arte, historia y cultura de carne y hueso de nuestra identidad.

Link de la película: Violeta se fue a los cielos

domingo, 8 de mayo de 2011

Adaptación de una receta chilena: Las humitas en cocina bruja de mi madre.



¿Dónde están los verdaderos legados de nuestras madres? Esta es una pregunta, a mi parecer, no menor por estos días en que el medio nos impulsa a agasajarlas con regalos tan variados, que van desde desayunos a la cama o un contundente ramo de flores hasta relojes pulsera o I-pods.

Fuera de las campañas y ofertones de ocasión, que de todas formas aparecen cada vez que se avecina “el día de…”, vale la pena cuestionarse el lado bueno que podamos exprimirle a estos eventos. En este caso, me pliego a una positiva e interesante iniciativa que surgió hace algunos días entre un grupo de blogueros para encauzar el tema “madres” desde una conexión que seguramente todos tenemos, publicando recetas especialidad de nuestras madres, que nos hacen quererlas aun más y que siempre nos harán recordarlas. Además, si tenemos algo de talento o paciencia podremos mantenerlas y dárselas a nuevas generaciones, incluso cuando ellas ya no estén.

Los blogs detrás de los responsables principales de esta idea, expuesta ya en varios medios digitales (propios y ajenos) e incluso convencionales, como la revista Wikén, son En mi cocina hoy, Cocina de mercado, Mundo de Dulcinea, Chef Potro, La sartén y el mango, y el más importante de todos para mí (que casualmente es el de mi santísima y propia mamá) Cocinarte Chile. Todos ya con posts alusivos a sus recetas maternales favoritas, y a quienes me sumo con mi aporte personal, de una receta de mis favoritas; local y bastante creativa (por no decir mutante), como suele ser todo en la cocina de mi viejita. Para chuparse los nudillos, que en muchos casos (como el que presento a continuación) ocupa energías alternativas y amables con Chile y el planeta.

Huma en olla, para cocina bruja:

¿Qué le lleva?

10 a 12 choclos
1 cebolla picada fina
3 cucharadas de aceite
1 cucharada de azúcar
hojas de albahaca

¿Cómo se hace?

- Pelar y picar los choclos, moler en juguera con un poco de leche (para no fundir el motor).
- En una olla, dorar un poco la cebolla en cubitos, agregar la pasta de choclo molida, revolver agregando el azúcar, sal a gusto, más la albahaca picada fina.
- Siga revolviendo hasta que empiecen a salir burbujas, pruebe y rectifique la sazón.
- Saque del fuego, tape y deje en la cocina bruja por al menos una hora. Puede dejarse más tiempo (no se pega ni se seca o quema).
- Servir directo al plato y si quieres lucirte pon las humas en olla sobre dos hojas de choclo previamente pasadas por agua hirviendo.
- Fácil y sin complicarse la vida.

Buen provecho y feliz día (todos los días del año) a nuestras cocineras de cabecera.

lunes, 23 de agosto de 2010

La Cápsula del Bicentenario y sus inminentes pasajeros



¿Con qué se van a encontrar en 100 años al abrir la cápsula?
Algo así como la versión a la chilena de la cúpula enviada al espacio con elementos trascendentales y decidores sobre la humanidad hace algún tiempo, el próximo entierro de la Cápsula del Bicentenario en Plaza de Armas tiene revolucionada a parte de la población por la elección de los estandartes dignos de ser incluidos.

Un proyecto que pretendía ser un evento histórico, podría estar convirtiéndose en un inesperado dolor de cabeza para algunas autoridades de turno. La inversión creativa, tecnológica y monetaria para construir la cápsula, con la misión de que resista 100 años, incorporándole objetos icónicos del presente y convertirse en algo honroso de ser descubierto en un siglo podría estarse saliendo de la línea editorial esperada por los organizadores y transformándose en un concurso más del tipo estelar de televisión o competencia entre hinchas o clubs de fanáticos de símbolos mediáticos extremadamente actuales, y quizás con poco del “peso histórico” que pretenderían muchos.

La votación por el objeto más representativo del Bicentenario desplazó hace poco del primer lugar al Indio pícaro por las camisetas de la U y Colo Colo, seguido muy de cerca por el hombre de la bandera del terremoto y Condorito. Por otra parte, la elección popular por el personaje que merecería ser recordado en 100 años más, está encabezada por Spike (“el perro de Lipigas”), perseguido por Don Francisco, Karol Dance y Arenita. Sobre este último punto cabe destacar que el mismísimo Alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett, declaró públicamente su preferencia por Don Francisco en días en que los chicos Yingo lo superaban en la votación, además del puntero fijo Spike. Aunque aseguró que la voz de la gente sería la que diera el veredicto en todas las elecciones fuera cual fuera el resultado, no descartó (astutamente) que apareciera un comité de último minuto para hacerse cargo de sumar a la cápsula otro personaje seleccionado con mayor cautela y protocolo.

¿Pero qué importancia tiene lo que finalmente se guarde en la cápsula? Tanto las cartas que cualquier chileno puede escribirle a su descendencia, como la selección de objetos, personajes, música, tendencias y lo que se les ocurra en último minuto; como la nota de los 33 mineros de San José, serán reflejo de un sentir actual, de una personalidad y una visión general de los chilenos hoy, si es que se acuerdan de desenterrarla para el Tricentenario, claro.

No necesariamente deben desenterrar a O’Higgins, Violeta Parra o a Alberto Hurtado, ni tampoco la primera bandera chilena, un fragmento de los lentes de Allende o la banda presidencial de Sebastián Piñera por tratarse de una supuesta “historia correcta” que hay legar. Los invito a revisar la página y reírse o sufrir con las votaciones (participando el que quiera) con la certeza de que ahí verán un verdadero Chile, desde el termómetro popular; cortoplacista y distraído, ridículo y predecible, farandulero, folklórico y consumista, que dará por ganadores a nuestros representantes en el futuro. Todavía pueden haber sorpresas, a tomárselo con humor…

Fuente: Capsulabicentenario.cl

lunes, 2 de agosto de 2010

La vida de algunos peces conocidos



¿Alguien no ha visto la última película de Matías Bize?
Yo fui unas semanas atrás a verla al Hoyts de La Reina y no se me había ocurrido comentarlo, pero ahora que leí en la prensa digital que iban a alargar su estancia en las salas de cine nacionales debido a la buena taquilla que había tenido hasta hace unos días, decidí escribir algo.

La vida de las peces me parece una muy interesante película. ¿Buena o mala? Puedo decir que me gustó. Aunque cuando salí de la sala no estaba particularmente entusiasmado, con el pasar de los minutos y los comentarios con mi acompañante mientras disfrutábamos de un sándwich y una cerveza nacional, fui cayendo en cuenta que me había parecido bien atractiva. Una historia sencilla, buenas actuaciones y otras no despampanantes pero tampoco deficientes, música especialmente apropiada para la ambientación tan característica del director y, por sobre todo, una muy bien lograda narración fílmica en cuanto al recorrido de las cámaras por la locación; inmensa y con mucha personalidad propia.

La historia de esta cinta no es sorprendente, pero se hace muy digerible y evocadora. El contexto no es nada muy nuevo para el director, al igual que En la cama contempla un estrato social medio-alto chileno acomodado bien definido de adultos-jóvenes treintones, que por una u otra razón están agobiados, melancólicos y/o deprimidos, ya sea por amores, trabajo, familia y su determinante pasado, en general. Bize tiene todo un cuento por ese lado. Algo denso o plano según algunas opiniones que he recibido, o envolvente e innovador según otras, pero creo que siempre muy declarado y cumplido. Habiendo visto Sábado, que era una arriesgada apuesta sin muchos recursos; En la cama, que me pareció muy atractiva desde el ingenio de no mover a los personajes de la cama del motel y el trabajo psicológico y sociológico de los mismos; y Lo bueno de llorar, que en realidad no me pareció buena, pese al intento de sacar su universo fuera de las fronteras chilenas, con locaciones y actores extranjeros, estimo que La vida de los peces debe ser la que más resuelve y comparte el Universo Bize. Me consideré invitado y presente en su relato, con mucho de conocido y de actualidad.

¿Por qué se llamará así la película?
Quizás sea solo una extraña pregunta, incluso sin respuesta, pero a mí el título me conectó con un espectro de elementos de la película, como historia (o crítica) actual, contemporánea y local, especialmente con las escenas en que los protagonistas vuelven a encontrarse una y otra vez frente (o detrás) de un espectacular acuario. Los acuarios son fabulosos, y sus moradores-prisioneros viven flotando en el tiempo, en aguas estancadas pero transparentes, entre paisajes artificiales que emulan ser lo natural pero que en realidad nunca cambian, según dice la leyenda popular, además, sin memoria de más de tres segundos. Vean ustedes si les hace o no sentido con algo que conozcan de Chile, o con este grupo de personas que nos presenta el guionista y director…

domingo, 20 de junio de 2010

Los Héroes marcados



¿Han pasado por la estación de metro Los Héroes últimamente? Hace algunos días el tren se detuvo y fue grande mi sorpresa cuando vi que en la huincha señalética sobre el andén frente a mi, al lado del nombre “Los Héroes”, había pegado un ticket de Nike.

Primero creí que se trataba de algo pequeño; una jugada de la marca, hecha quizás al borde de la ley, después noté que el ticket se repetía a lo largo de toda la huincha y en ambos andenes. Y eso no era todo, en vez de los clásicos retratos de los próceres de nuestra historia patriótica (Bernardo O’ Higgins, Arturo Prat, José Miguel Carrera o Manuel Rodríguez), la estación tiene colgados marcos bien ornamentados con primeros planos de jugadores de la selección chilena (Humberto Suazo, Gary Medel, Alexis Sánchez, Arturo Vidal y Claudio Bravo, entre otros), además de gigantografías de los mismos jugadores en los muros de las escaleras de la estación, con frases alusivas a estos “nuevos héroes”.

Comunicacionalmente, la instalación de Nike es potente si tomamos en cuenta lo convencionales que suelen ser las campañas a nivel local. Al toparnos con una apropiación y mutación de nuestro espacio rutinario, por pequeña que sea, nos detenemos un momento a mirar con atención y puede que algo nos quede dando vueltas. Si a esto le sumamos que Nike no es la marca oficial de La Roja, sino Brooks, el tema es aun más interesante, porque el costo de esta estrategia tiene que haber sido muy alto y, por supuesto, fríamente calculado, gestionado y negociado.

¿Y cuál es el mensaje de Nike? Quizás estos personajes que nos marcan sean hoy en día comparables con los héroes de nuestra memoria republicana. Mal que mal, la selección chilena y el contexto mundialero en general se han vuelto casi una dictadura en cuanto a protagonismo mediático y a paisaje urbano se refiere. Aunque podría ponerse en duda la trascendencia de este grupo de deportistas como para denominarlos “héroes nacionales”, sobre todo si se ponen a la altura de los “héroes patrios intocables”, la gente necesita de íconos y líderes para unirse en lo que llamamos identidad local. Así como se honra a los viejos vencedores (y varios vencidos también) con feriados nacionales, monumentos, nombres de calles o de universidades, actualmente tenemos que aceptar campañas publicitarias, productos, noticias y programas de televisión cuyo tema sean los dirigidos de Bielsa. El objetivo de fondo es el mismo: cohesión grupal y consumo de chilenidad, ya sea simbólica o materialmente.

Cerca de 50 años sin ganar un partido en un mundial y 12 años sin clasificar a uno, sumado a una gran campaña en eliminatorias, un buen debut y un grupo poco viciado de jugadores, aunque muy requeridos por los medios, dan por resultado que una marca como Nike pueda tomarse la libertad de jugar con el podio de nuestros héroes nacionales, y no serán los primeros ni los últimos en hacerlo. Mientras se siga trabajando en forma creativa, se agradecen estas irrupciones en nuestro cotidiano y esta discusión con nuestro imaginario colectivo. Hace bien ver a los chilenos sin quejarse ni chismosear tanto por un rato, siempre hay quienes se van al chancho y es lógico que las empresas aprovechen.

Fotografía: Zappinglatam.com

domingo, 16 de mayo de 2010

Don Francisco. La bandera de la unidad



¿Por qué los sábados en la tarde son como un viaje al pasado?
Ayer, mientras tenía una eterna tarde en cama debido a una recaída gripal, el zapping me llevó al programa con el Récord Guiness por más horas de transmisión a nivel mundial (más de 14 mil): Sábado Gigante, justo en su sección más clásica: El Chacal de la Trompeta.

Me llama la atención, este show ya no tiene casi nada de chileno, excepto por la participación de la Cuatro Dientes (Gloria Benavides) y, obviamente la conducción y paternidad del inigualable Don Francisco, pero de todos modos continúa siendo un ícono local (por último como recuerdo) debido al mismo Mario Kreutzberger, un “ancla nacional”.

No es Sábado Gigante lo que hoy, a semanas del terremoto, coloca a Mario Kreutzberger en el pensamiento colectivo como un ancla de Chile. En el sitial de la caridad y la unión nacional. Como el máximo exponente local de la ayuda social. Lleva décadas a cargo de la cruzada de la Teletón, formato derivado del proyecto norteamericano del actor Jerry Lewis, y más encima, cada vez que ocurre una catástrofe, algún accidente de alto calibre, todos piensan en él para conseguir cohesión popular y solidaridad, mal que mal, es un experto en levantar el ánimo chileno y superar metas altísimas de recolección monetaria.

¿Habrá otra persona capaz de reunir a los personajes de la fotografía? Difícilmente. Ver a Michelle Bachelet y Sebastián Piñera tomando juntos la bandera, al lado de a Iván Zamorano (el “Gran Capitán”) y el mismísimo Don Francisco es una imagen que perdurará en el tiempo. Incluso la casual aparición en la fotografía del humorista Palta Meléndez, se ha comentado, es un símbolo fantasmagórico, una representación de Pinochet, a quien imitó en repetidas ocasiones, pero eso es solo mitología urbana y harina de otro costal.

Puede que a algunos les suene como tema repetido o aburrido porque ya pasó algo de tiempo desde este evento, considerando también las innumerables oportunidades en que los distintos medios tratan temas relativos al terremoto y el tsunami cada vez que pueden, pero personalmente no había tocado esta temática acá, pues la vorágine post-traumática y el comienzo de año me alejaron del blog. Por otro lado, uso la situación y la imagen como un ejemplo que ya pasó a formar parte de la historia nacional. El símbolo de unión ahí no es solo la bandera, sino el mismo Don Francisco. Este hombre, nos parezca más o menos simpático, es un monstruo de las comunicaciones y cada vez que se ha requerido de su colaboración (y dirección) ha sabido arrancar de sus clásicas tardes del sábado, para estar presente y superar las metas, por difíciles que nos parezcan.

Comentábamos este episodio en el electivo que dirijo y había bastante acuerdo respecto a lo singular del momento y del emblema y necesidad de Don Francisco para estos cometidos. Cerraré el comentario citando una analogía que me llamó particularmente la atención sobre el creador de la Teletón chilena: “Él es como el Padre Hurtado moderno”.

Imagen: Obtenida de la primera plana de Las Últimas Noticias, 5 de marzo de 2010, al día siguiente de "Chile ayuda a Chile", Teletón especial para la reconstrucción después del terremoto del 27 de febrero en la zona centro-sur de Chile.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Chile: Fuente inagotable para Kramer



¿Se les ocurriría hacer negocio de los estereotipos mediáticos chilenos?
Anoche me topé con una nueva imitación de Stefan Kramer y no pude apagar el televisor hasta que la terminé de ver. Este personaje (o quizás debiera decir “estos personajes”) resulta hipnotizante. Ya sea que lo hagan improvisar a la pasada una que otra imitación o que haga una caracterización ultra producida, el resultado es elogiable.

Esta vez se trataba de una parodia a Jorge Arrate en Animal Nocturno, con la gracia de que el mismísimo Jorge Arrate se encontraba en el estelar de Felipe Camiroaga para participar del sketch. También ha imitado a los candidatos Marco Enríquez-Ominami, Sebastián Piñera y Eduardo Frei, entre otros personajes. La fórmula de enfrentarlo a su imitado se ha usado en este programa y en otros anteriores, como cuando aparecía en REC, programa conducido por Leo Caprile, en donde Kramer dio sus últimos pasos a la popularidad que lo llevaron al éxito en el Festival del Huaso de Olmué el 2006 y el Festival de la Canción de Viña del Mar el año 2008.

Stefan Kramer no ha cumplido aún los treinta años y ya cuenta con un portafolio de más de cincuenta imitaciones de muy buen nivel, que por cierto le han dado suculentas ganancias. Si bien su primera aparición televisiva fue cuando concursó en ¿Cuánto vale el Show?, el primer contrato fue para el estelar de Rafael Araneda Noche de Juegos, en donde jugaba el rol de personaje secundario dentro del extraño segmento humorístico de Julián Efelbein con su personaje “Ponce Candidato”.

Fuera de los programas ya mencionados, Kramer ha participado en otros proyectos de TVN, Chilevisión y Canal 13. En todos ellos ha sabido demostrar su talento imitando rostros de televisión y farándula, política y deportes, artes y espectáculos, no solo a chilenos, sino incluso extranjeros, aunque se centra en el apetitoso medio local, que al parecer es inagotable.

Guiones, vestimenta y maquillaje, sumado al estudio de personajes y el talento del imitador han logrado resultados impresionantes. El show de Kramer es un espejo caricaturesco del medio chileno a través de innumerables icónicos de nuestro medio. Incluso algunos como Daniel Alcaíno, han dicho que después de ver a Kramer les da vergüenza volver a hacer imitaciones, por lo alta que ha dejado la vara este artista en los últimos años.

El trabajo de Kramer es liviano, divertido y, por sobre todo, exigente consigo mismo. No debiera extrañarnos que en algún tiempo pueda internacionalizarse su carrera y dejar de ser el multifacético imitador de la idiosincrasia chilena.

He llegado a pensar que muchos preferiríamos votar por alguna de sus imitaciones a los candidatos presidenciales que por los reales, pues se sienten menos pauteados y disfrazados, sin disfraces ni pelos en la lengua.

Fuentes: Stefankramer.cl / Wikipedia.org

martes, 20 de octubre de 2009

¿Super escáner a los chilenos?



¿Cómo llegó un supermercado chileno a la pantalla grande?
Todo comenzó con un concurso realizado por la productora Coquimbo Films. El objetivo era encontrar entre la mayor cantidad de posibilidades la propuesta más seductora, original y económica de llevar a cabo. Así se juntaron 150 guiones de 5 países distintos y se terminó por elegir y corregir la obra que se haría realidad.

Para el desarrollo del concurso y el proceso de selección, la productora, en conjunto con Duoc UC, contó con la participación de los guionistas Coca Gómez, Julio Rojas y Ricardo Altman, además del jurado, que incluía a Andrés Wood, Diego Izquierdo y Néstor Cantillana.

La filmación duró cuatro semanas entre abril y mayo de este año en un supermercado Lider de la Dehesa, en Santiago, y se hizo con 42 actores y 30 técnicos. Y creo que ahí reside su mayor logro, pues lejos de ser la “comedia coral”, como se le llamó previo a su estreno, se acerca más a un “veloz desfile de figuras”.

Es impresionante la cantidad de actores que “por amor al arte” se sumaron al proyecto incitados por el animoso productor Pablo Díaz, el actor del “millón de amigos”. Aunque hubo varios que sin explicación se restaron de la cinta antes del rodaje como Francisco Melo, María Izquierdo y Felipe Braun, la cantidad de rostros no deja de ser un hito en el cine chileno. Entre otros, aparecen Benjamín Vicuña, Jorge Zabaleta, Catalina Guerra, Alejandro Trejo, Carola Varleta, Luciano Cruz Coke, Julio Yung, Mariana Loyola, Boris Quercia y Fernando Godoy, además del bullado debut de Pampita, que con suerte aparece tres minutos en total.

También se comentó largamente sobre el trasfondo del film, que si bien saltaba de una historia a otra, sin protagonistas claros ni más de un par de minutos para cada personaje y anécdota, supuestamente lograba un buen escáner a la sociedad chilena actual, centrándose específicamente en temas como consumo, exitismo, medios masivos y personalidades tipo. Pero el número de artistas reconocibles le gana en trascendencia al contenido, que esboza claramente solo algunas de las situaciones, pero se siente desgranada y demasiado antojadiza, con varios diálogos inentendibles y otros solamente chistosos, pues hubo varias risas a lo largo de los 90 minutos, pero no representativos ni suficientes para levantar la obra.

Se podría suponer que el verdadero protagonista es el supermercado como organismo, como lugar de encuentro y tránsito de nuestros compatriotas, pero fuera del placement inagotable de marcas y productos (casi todos reales) detrás los actores en cada toma de la película, en general es poco lo que aporta el entorno frente a lo que podría ser casi el mismo montaje de situaciones y personajes en un mall, un cine o hasta un pub.

Finalmente, luego de esperar aquella escena clímax, aquel elemento cohesionador o ese final despampanante y sorpresivo, todo queda en el aire. Uno sale del cine preguntándose “¿acabo de ver una película, o no?” Había recibido comentarios al respecto de que Super era como un gran sketch televisivo humorístico llevado a la pantalla grande, y concuerdo totalmente. El esfuerzo productivo, la edición y la intención del proyecto es loable, aunque muchos elementos le quedan a uno rondando. Por ello, en definitiva, podría resumirse como un grupo “aleatorio” de “chilenos” que “casualmente” se cruzan en un supermercado y son filmados.

Referencias e imágenes: Superlapelicula.cl

viernes, 16 de octubre de 2009

"¿Arrendemos un avión para acompañar a La Roja al Mundial?"



¿Harían lo imposible por ir junto a La Roja a Sudáfrica 2010?
Para Francia ’98, último mundial al que accedió nuestro país, no fueron pocos los que ajustaron sus cinturones y hasta se endeudaron en 48 o más cuotas para poder asistir, como el conocido caso de El Chapulín, hincha que supuestamente viajó solo con $20.000 en el bolsillo.

Hoy, ya clasificados para la Copa del Mundo del próximo año, las ganas de ir a alentar a La Roja y llegar sea como sea a Sudáfrica son infinitas. Una de las ideas más singulares para lograrlo, sin dudas es el proyecto de un grupo de ingenieros amigos de la Universidad de Chile de arrendar un avión con quienes aperren para ir juntos a Sudáfrica 2010.

Esta aventura épica para algunos o proyecto absurdo para otros comenzó a gestarse en el mes de mayo de este año. Desde entonces se ha avanzado en la constitución legal de una sociedad para llevar a cabo los trámites legales y paralelamente se han hecho averiguaciones con algunas aerolíneas para conseguir el arriendo más económico de un charter. La propuesta detallada de este grupo de amigos, que ha tenido varias apariciones en los medios de comunicación nacionales estos últimos días, puede encontrarse en su página web Arrendemosunavionasudafrica.cl, que ya cuenta con más de 1800 interesados inscritos, además de miles de comentarios a través del sitio, Facebook y Twiteer.

LAN aceptó arrendarles un avión con capacidad para 208 pasajeros, con la condición de que tuvieran las 208 entradas en sus manos, para asegurarse de que quienes viajen tengan resuelto el tema de asistir a los partidos, además de alojamiento y otros menesteres. Por otra parte, PAL Principal Airlines, pareciera ser un poco más flexible en la oferta de arriendo de un charter que despegue en Santiago y aterrice en la ciudad que sea sede del primer partido de La Roja, e incluso habrían opciones de aviones argentinos y sudafricanos.

El precio estimado solamente del pasaje ida y vuelta por persona sería de US$3,500, lo que hace cuestionarse acerca del beneficio de esta loca idea de llegar aperradamente a ver a Chile al mundial arrendando un avión. En estos momentos las empresas turísticas ofrecen paquetes de hasta US$2,500 o US$3,000 con pasajes, alojamiento, entradas a un partido y transporte incluidos. Frente a ello, los organizadores del proyecto han explicado que están negociando auspicios empresariales para cubrir parte de los costos de esta hazaña nacional, para que este emblemático grupo de fanáticos utilice una polera con su marca o algo por el estilo durante su histórico viaje, los partidos y su estadía en el Mundial.

De conseguir un avión apropiado, cumpliendo con las garantías requeridas, y teniendo a la gente confirmada, que será la que primero pague, ojalá junto a aportes de auspiciadores, entre noviembre y diciembre podría confirmarse el éxito de este plan. Por ahora, los organizadores aseguran que si los cálculos arrojan números poco convenientes respecto a las ofertas existentes para ir a La Copa del Mundo, el proyecto no se llevaría a cabo, pues el propósito de esta aventura es con un fin social y no un negocio de ellos. Además, han mencionado que hasta hace algunas semanas las ofertas de paquetes turísticos bordeaban los US$8,000, por lo que, al menos, de no funcionar económica o logísticamente el arriendo del avión, ya habrían provocando una interesante reacción en la competencia entre las empresas que venden el sueño de acompañar al equipo chileno a Sudáfrica 2010.

Fuentes: Arrendemosunavionasudafrica.cl / Chilevision Noticias / Mega Noticias

lunes, 12 de octubre de 2009

Protagonismo canino para el Bicentenario



¿Es el quiltro un símbolo de típica chilenidad?
Hace un par de semanas comenzó un concurso que ha dado bastante de que hablar y, personalmente, hace un rato lo tenía en carpeta para comentar. La Comisión Bicentenario, entre tantos otros proyectos ad portas del 2010, lanzó “El Quiltro del Bicentenario” que busca el retrato fotográfico del perro sin raza, tan característico e icónico de nuestra fauna local, tanto urbana como rural.

“Quiltro” es de origen mapuche y significa “perro”, aunque en Chile se le asocia directamente con los perros sin raza que viven en la calle. El concepto es reconocido por el diccionario de la Real Academia Española bajo este significado para Chile y Bolivia.

El quiltro es un personaje ya clásico en los eventos formales e informales a nivel nacional. Suele verse entrando a las canchas en partidos de futbol profesional, en las marchas del ejército, además de paseándose en calles, parques y otros lugares populares chilenos, siempre como protagonista. Incluso ha llegado a tener representantes mediáticos como Spike, el famoso perrito de Lipigas, cuyos bonos deben andar mucho más altos incluso que los de varios perros de fina raza de comerciales de alimentos para canes.

Esta convocatoria en particular comenzó en septiembre y recibirá postulantes hasta el 23 de noviembre del presente año. Para participar se debe enviar un sobre con un CD que contenga la imagen del can, junto a su nombre o seudónimo y una reseña de su historia y el por qué ese perro en particular debería ser El Quiltro del Bicentenario.

Lo que pretende este concurso es reconocer el emblema que representa el quiltro en nuestra vida cotidiana, además de potenciar temas como la tenencia responsable y adopción canina callejera.

Varios días antes de que se abriera oficialmente el concurso ya eran muchos los mails y llamados telefónicos que se recibían en las dependencias de la Comisión Bicentenario con dudas y comentarios acerca de este concurso. Probablemente serán cientos de fotógrafos (amateurs y profesionales) de todas las edades y distintos lugares quienes participen en esta convocatoria, que premiará con cámaras Nikon a los tres ganadores, que serán los fotógrafos y no los perros, a vista de muchos: injustamente.

He oído decir a más de una persona que los organizadores de esta fiesta nacional por los supuestos 200 años de independencia ya no saben qué más hacer, y que es por ello que están apareciendo este tipo de iniciativas, que más o menos divertidas y “creativas”, son bastante extrañas. Ya veremos en qué termina este concurso y quién será el flamante quiltro ganador. No me parecería raro que se infle tanto esta iniciativa, enmarcada en la locura patriótica del 2010, que el perro ganador, acompañado de una paloma, reemplace al huemul y el cóndor en el escudo nacional, tal y como vaticinan Alejandro Figueroa y Fernanda Zúñiga, autores de “Votación Popular”, la animación ganadora del concurso de Nanometrajes de este año. Como en todo concurso, solo queda esperar…

Referencias: Chilebicentenario.cl / Cooperativa.cl / Nanometrajes.cl / Wikipedia.org

viernes, 2 de octubre de 2009

Los Jaivas de cerca



¿Han visto a Los Jaivas en vivo y conversado con ellos?
Este miércoles en la noche presencié una presentación de Los Jaivas, con temas clásicos de siempre y otras joyitas musicales del baúl de su historia. Pero esta vez el formato fue distinto, no era un gran festival ni un estadio repleto, sino la Sala SCD de Bellavista, que pese a estar llenísima, fue íntima, cercana y muy potente.

La convocatoria era dentro del Ciclo Movistar Música, conducido por Sergio Lagos y transmitido por Radio Uno y Canal 13, algunos de los patrocinadores. La gracia de este proyecto es que no solo puede verse a la banda invitada tocando desde cerca y por alrededor de tres horas, sino que, además, Sergio Lagos generó una conversación muy cercana y en confianza entre canción y canción, formula que le acomoda mucho y le sale con una naturalidad muy agradable. Más encima, comparte el micrófono con el público, para quien quiera comentar, preguntar o agradecer a los músicos.

Aún quedaba media hora para que abrieran las puertas y, junto a mi mamá y mi hermana nos encontramos con una fila de gente que ya llegaba a mitad de cuadra. Se podía preveer que la sala estaría bastante colapsada, pues para quienes no la conocen es más bien pequeña, pero el marco del encuentro hizo que importara poco que al entrar al local tuviéramos que ver el show de pie y algo apretados por momentos.

La música estuvo exquisita. El recinto se presta para un sonido preciso y envolvente, donde se sentían bastante bien todos los acordes del piano de Claudio Parra, las notas del bajo de Mario Mutis, los ritmos ceremoniales de Juanita Parra, los acompañamientos virtuosos de Carlos Cabezas, los solos de Ankatu Alquinta y la atmosfera de múltiples instrumentos de Francisco Bosco, enlazados con las melodías vocales que todos conocemos y las poéticas líricas creadas por Eduardo Parra, Gato Alquinta y el resto del grupo, junto a otras adoptadas y adaptadas de grandes de nuestro arte, como Violeta Parra y Pablo Neruda.

Pero no es novedad que haya sido muy buena la música, pues Los Jaivas se caracterizan por su técnica y entrega instrumental. Lo más llamativo para el público en general fue el encuentro cara a cara con estos personajes con tanta historia que compartir, y de forma tan familiar. Como comenté en un post anterior, yo tuve la suerte hace algunos años de conocer personalmente a Claudio y Eduardo Parra (ausente en esta oportunidad por estar instalado en París la mayor parte del tiempo desde hace algunos años) y sé lo accesibles y amables que son, pero no tanta gente ha tenido esa suerte.

Los Jaivas son de carne y hueso y viven entre nosotros. Puede ser un tanto obvio, pero alrededor de los ídolos siempre se crea una suerte de imagen divina. Varios asistentes tomaban el micrófono para alabarlos y agradecerles la oportunidad de tenerlos a unos pocos metros y conversar con ellos de tu a tu. Mientras ellos, entre bromas y decenas de anécdotas sabrosas, se deshicieron en agradecimientos infinitos hacia la gente, que es la que los mantiene vivos, pese a la muerte de algunos miembros y al duro paso del tiempo, haciendo su arte y compartiéndolo día a día. Compartiéndolo no solo con sus contemporáneos de generación, sino incluso con niños que pidieron a sus padres acompañarlos al concierto, así como yo mismo (ya no tan niño) que junto a mi hermana, asistimos con mi madre, para disfrutar del suceso en familia, con Los Jaivas como parte anexa a ella por esa noche.

Información: Mi asistencia al concierto de Los Jaivas en en Ciclo Movistar Música el día Miércoles 30 de septiembre de 2009.